22 octubre, 2011

8 Internet en Bolivia, la gran estafa


No sólo en fútbol y política estamos a la cola de Sudamérica, en materia de comunicaciones lo que en otras partes del mundo va en camino de reemplazarse,  aquí lo promocionamos como el último grito en tecnología. “3.5 G no es lo mismo que 4G”, dicen sus lúcidos profetas y promotores, pero al final a quién le importa meterse en hondas explicaciones sobre sus características, porque hecha la instalación respectiva, la diferencia de velocidad entre una y otra es tan insignificante que el beneficio no se siente,  salvo la sensación de una vulgar estafa que pesa como un plomo en el bolsillo de los consumidores.
En Europa y aún en los países vecinos ya están a años luz de aquella reliquia tecnológica conocida como dial up. Acá, los proveedores tienen el descaro de seguir vendiendo sus tarjetas prepago, y tan caras que una hora de navegación cuesta casi un dólar.  Establecida la conexión, lo que en teoría debería dar una velocidad de 56 Kbps, no llega ni a los 40,  ejercicio tan frustrante que apenas se puede cargar la cuenta del correo luego de varios minutos y de paso sufrir el constante corte de la línea telefónica servidora.
No es que no tengamos proveedores o haya monopolio: entre la proveedora estatal y las privadas tenemos por lo menos 5 empresas dedicadas al rubro. Efectivamente,  la banda ancha, tanto en Adsl como inalámbrica ha traspasado las inhóspitas montañas y los calurosos llanos bolivianos,  pero a qué precio, tanto que sólo los más ricos o las grandes empresas se pueden costear. Así no es extraño que la penetración de internet no llegue ni al 10 % de la población boliviana.
Leyendo una publicación de Pando Networks, países relativamente pobres como Rumania, Bulgaria o Lituania están entre las 10 naciones con mejor banda ancha, por encima de los países desarrollados excepto Corea del Sur y Japón. De esto podríamos deducir que el asunto de la economía de un país no es motivo suficiente para tal atraso tecnológico. Una y otra vez,  los directivos de las empresas nacionales argumentan que los servicios tienen que alquilarse a su vez de otros grandes proveedores internacionales o que no tenemos satélites propios, ¿en verdad es menester que cada país tenga su satélite para tener una conexión de internet decente? ¿de qué sirve tener una red de fibra óptica, instalada hace pocos años?

Hablemos de precios: Viviendo en España (hace dos años atrás), pude comprobar que su velocidad es baja comparada con otros países de la región, aún así la banda ancha es relativamente económica con precios que oscilan entre los 10 y 40 euros mensuales dependiendo de la velocidad,  que va desde 1Mbps. hasta los 20 Mbps. o más. Es evidente que en la práctica,  tales cotas no se cumplen, lo que  provoca no poca indignación en los consumidores, pero comparado con lo que pasa en Bolivia,   aquí es insultantemente caro y lento. Uno podría admitir que cobrasen precios similares,  por aquello de que la tecnología se cotiza a los precios internacionales y demás retórica mercantilista. Pero no, aunque parezca insólito, surrealista o inverosímil,  en Bolivia nos sacan los dos ojos de la cara. Veamos:
La velocidad mínima que ofrece cualquier empresa es de 128 Kbps, (en teoría dos veces más veloz que el dial up)  cuyo precio más barato es de 98 Bs (¡14 dólares!)  y así sucesivamente,  los precios van aumentando a medida que sube la velocidad del ancho de banda. Si hablamos de lo que en otros países se considera velocidad mínima,  es decir 1 Mbps, acá es la “gran maravilla” tecnológica y cuesta la friolera de ¡100 dólares por mes! mínimamente.  Poca cosa,  considerando que el salario promedio apenas alcanza a los 200 $us y poco más. Por ahí he escuchado alguna publicidad engañosa que habla de “super banda ancha  o velocidad Turbo”, referida a aquella que llega a 4 Mbps como máximo, ¡vaya qué tremenda tecnología! Si en el resto del mundo ya se ha pasado de los 40 Mbps o más, ¿entonces si la tuviéramos por estos lares,  la catalogaríamos como velocidad divina, demoniaca o infinita?
No estoy muy al tanto de los precios y servicios en los países vecinos, pero podría asegurar que tenemos las tarifas más caras de la región e incluso del mundo. Y de la calidad del servicio, sería penoso hablar. Así que, para poder atender este blog me veo arrinconado a hacerlo desde un cibercafé, que es lo más económico,  aprovechando el máximo posible de tiempo, aunque muchas veces me tengo que aguantar el ruido vecino, la falta de privacidad o la música a todo volumen del dependiente y no pocas veces los cortes imprevistos del servidor de red. Entonces  me perdonarán, que algunas veces no pueda atender rápidamente a los comentarios o intercambios de información. Dicen que nuestro gobierno ha encargado la construcción de un satélite de comunicaciones al gobierno chino, pero mi natural escepticismo no me permite aventurar a que vaya a ser la panacea contra nuestra lentitud cultural y tecnológica. Entretanto,  ¡que viva la tecnología del humo!

18 octubre, 2011

6 Las “inéditas” e “históricas” elecciones judiciales en Bolivia


“Estamos haciendo historia” rezan las gigantografías multicoloridas que todavía se pueden ver en las calles de las principales ciudades bolivianas, llamando a la población para que votara este 16 de octubre, como inevitablemente sucedió.
El gobierno de Evo Morales, gran “inventor” e impulsor de esta nueva modalidad para elegir a las autoridades judiciales, se vanagloriaba a los cuatro vientos de que “Bolivia estaba dando una lección al mundo” (quizá los ecos hayan llegado a los oídos de una civilización extraterrestre y estén tomando nota).
Resultaba curioso que desde el más insignificante “soldado” del Proceso de Cambio (como les gusta autodenominarse a sus seguidores) hasta el ministro más solemne y encopetado repitieran en sus entrevistas y discursos televisivos las dos palabrejas  estrellas de la campaña: inéditas e históricas.
¿Inéditas? ¿desde cuándo? Hace algunos días alcancé a escuchar al ex Vicepresidente Víctor H. Cárdenas, reputado intelectual aymara y que es tanto o más indígena que Morales (y que a diferencia de éste, habla perfectamente aymara, quechua y guaraní)  que años atrás,  se llevó a cabo un experimento similar en Francia, sin resultados satisfactorios por lo que fue desechado definitivamente. ¿Pero a quién le importan las palabras de un “cadáver” político defenestrado hasta el ensañamiento por el régimen masista?
Evo y sus lúcidos ideólogos del MAS (Movimiento al Socialismo), pretendieron hacernos creer a todos los bolivianos que esa vieja práctica de nombrar a los magistrados había terminado. En palabras del presidente: “Antes a los jueces, los elegían 157 congresistas, mediante el “cuoteo” de los partidos neoliberales para beneficiarse a sí mismos, etc.  Ahora eso ha cambiado, será el pueblo quien elija a los nuevos magistrados mediante el voto directo”. ¡Salud!, un poco más y la retórica y el lirismo al poder.
Lo que no dijeron al resto del mundo,  fue que ese proceso de selección no lo iba a administrar un comité mínimamente neutral de profesionales competentes y meritorios, sino una comisión presidida por congresistas del partido de gobierno, el cual  se encargó de depurar a los candidatos con mayor prestigio laboral, intelectual y académico, con la excusa de que eran “neoliberales y funcionales a los anteriores gobiernos”. Del embrollo  se extrajo una lista final de 115 postulantes, entre ellos muchos sospechosos de ser simpatizantes del partido gubernamental (la ley de convocatoria prohibía cualquier afinidad política). El proceso fue por lo demás bochornoso y plagado de irregularidades, como el no revisar a fondo los méritos, la suficiente edad mínima,  y el poco tiempo para el trámite. Resultado: candidatos desconocidos, algunos con 30 años de edad y algo más, y escasa experiencia laboral. Ninguno tenía producción intelectual.  Alguno  había sido funcionario judicial de relevancia como el ser oficial de diligencias (cualquier abogado junior puede serlo). Muchos candidatos, esgrimían como méritos el ejercicio libre de la profesión por 10 años y poco más, algunos habían sido asesores jurídicos de organizaciones sociales, pequeños municipios, sindicatos obreros y otros organismos controlados por el masismo y afines, ¡qué casualidad!
¿Por qué somos tan estrictos o exigentes?, se preguntará alguien. No soy abogado, pero me doy cuenta como todos, que el proceso implicaba la elección de máximas autoridades del Poder Judicial, no simples jueces de Juzgados de Materia, como pareciera sugerir los perfiles profesionales de los postulantes. La Corte Suprema de EEUU. y del resto de los países desarrollados, incluida la del Tribunal Internacional de La Haya, constan de ciudadanos de avanzada edad, trayectoria vasta y reconocido prestigio. ¿Y nosotros, que no somos una nación consolidada, pretendemos dar una lección al viejo mundo, nombrando a magistrados sin experiencia?
Así, ¿qué íbamos a elegir?  ¿pretender legitimar mediante el voto,  la selección previa que hicieron los parlamentarios del Gobierno, similar a las prácticas del régimen cubano? ¿Cuál es la diferencia cualitativa o sustancial entre elegir por cuoteo de los gobiernos anteriores y la elección arbitraria de un partido hegemónico, ninguneando a la oposición?
A pesar de toda la campaña mediática para darle aires de democracia, el proceso se transformó en una farsa maquiavélica desde el principio. Lo peor de todo es que se gastó inútilmente mucho dinero, que suena a insulto en una nación empobrecida. ¿Para qué? ¿para ser el hazmerreír del resto del mundo?
El pueblo no es tonto, lo hizo saber mediante el voto: Con  más del 80% del cómputo de votos (el resultado final se sabrá en dos semanas), se impuso el voto nulo  en casi todo el país. Sumándole los votos en blanco,  en algunas regiones alcanzó al 70%. En resumen, entre votos nulos y blancos alcanzan al 60% en promedio y el conjunto de votos válidos se queda con el 40%. De este porcentaje de votos válidos, el mismo se dispersa entre todos los candidatos, de los cuales los más votados sobrepasan apenas el 10% en la mayoría de los casos.
Hasta el día de las elecciones, Evo Morales se convirtió en principal promotor del voto válido, llevando incluso al cuestionado presidente del Órgano Electoral a reuniones “explicativas” con sus bases cocaleras. Tan seguro de su inminente victoria, Morales se atrevió a vaticinar que ganaría con el 60 o 70 % de los votos. El domingo sucedió todo lo contrario. Su rostro preocupado y visiblemente molesto dijo más que la brevísima conferencia que ofreció a las pocas horas de haber terminado la jornada electoral. No reconoció la voluntad popular y sólo se limitó a destacar la asistencia ordenada y democrática de la gente a las urnas. Como corolario, su gobierno atribuye el resultado a la falta de información y al sabotaje de los opositores. Curiosamente, el voto nulo fue contundente en las principales ciudades, y al revés,  el voto válido es mayor en las áreas rurales donde se supone que tienen mucho menos acceso a la información. El mensaje del electorado fue claro: Rechazo a la soberbia y autoritarismo del régimen.
En algo, Evo Morales tiene toda la razón, estas elecciones hicieron historia: Por primera vez, él fue derrotado por la voluntad popular en las urnas y eso no puede negarlo.
Desgraciadamente para los destinos de este país, los magistrados “elegidos” serán posesionados contra viento y marea (porque legalmente los votos nulos y blancos no valen), a pesar del manto vergonzoso de ilegitimidad.  Ellos seguramente impulsarán leyes dignas de ser imitadas en todo el universo. Entretanto, a los bolivianos, que La Fuerza nos acompañe.
Más información:
-Voto nulo alcanzó histórico porcentaje en elecciones bolivianas
-Para el oficialismo, el voto nulo no afecta al Gobierno

-Evo Morales sufre duro revés político en elecciones judiciales en Bolivia

-Elecciones Judiciales 2011. Cada magistrado electo le costará a Bolivia más de Bs 1.7 millones

-El evismo revocado.

-Página oficial del Órgano Electoral de Bolivia 

 

12 octubre, 2011

4 Nuestro fútbol y el triste descenso a los infiernos


La Paz: Estadio Hernando Siles
Ojalá hubiera tenido que tragarme mis palabras cuando afirmaba en un artículo anterior que nuestra selección no estaba para grandes cosas, que se venía otra eliminación prematura en este proceso eliminatorio,  rumbo a Brasil 2014,  valga la redundancia. Todavía quedaba algo de esperanza en muchos corazones. La ingenuidad que todo lo edulcora. “La Paz, es nuestra plaza fuerte, ellos vienen traumados con la altura” decíamos con la seguridad de la victoria entre manos.  Antaño, la comidilla antes de los partidos giraba en torno de por cuántos goles de diferencia íbamos a ganar, lo demás no se discutía. Acostumbrados a perder de visitantes (históricamente hemos conseguido muy pocos puntos fuera de casa), siempre quedaba el consuelo de la victoria en casa. Hoy, hasta Colombia hizo historia, nunca nos había ganado en La Paz.
Esta selección “cafetalera”,  no está ni por asomo, cerca de aquella poderosa escuadra de Maturana (Valderrama, Rincón, Asprilla, Leonel Álvarez) que para el encuentro de Francia 98 apenas pudo arrancarnos un empate que les supo a gloria. Hoy,  el mismo  Álvarez que funge como su técnico,  supo plantear sobriamente el partido: con mucho orden, marcando desde tres cuartos de cancha, sin arremolinarse atrás, controlando el balón criteriosamente y sin imprimir mucha velocidad en el contragolpe nos dio las estocadas necesarias para llevarse la victoria. Nada de juego vistoso, nada de grandes zancadas a lo Asprilla, simple juego de obreros más bien. Casi nadie sobresalió, salvo el talento de un chaval como James Rodríguez, que con algunas jugadas de veterano dio muestras de su clase. Todos esperábamos la temible eficacia de Falcao; apenas jugó diez minutos, los suficientes para demostrarnos su contundencia en dos balones que tocó: un cabezazo apenas desviado y el otro,  un pase colocado a la red.
No hace falta relamerse en las heridas, ahora la opinión de la hinchada es casi unánime. Todos desean la cabeza del técnico y la renuncia del presidente de la FBF y su camarilla. Inútiles manotazos de ahogado en el barro putrefacto. Ni aunque trajéramos a Guadiola, al “Zorro” Ferguson o al polémico Baldivieso (como lo pide mucha gente), saldríamos adelante cuando es evidente que la estructura del balompié nacional se hunde como un barco que se va pique. ¿Pedir la renuncia de la dirigencia?, primero veremos un cerdo volando por encima del Hernando Siles.
El DT. Gustavo Quinteros aún tiene oxígeno para dos jornadas más, las que nos esperan en noviembre, en los choques contra Argentina y Venezuela, ambos de visitante. Pero visto lo visto en las primeras jornadas y las que se vienen, ya tiene firmada su sentencia, aunque se empeñe en dar pecho al asunto, sólo está prolongando su agonía al frente de la selección. Ya nos hemos cansado de explicar la paupérrima realidad del deporte boliviano. ¡Hace dos años que no ganamos,  ni un mísero partido amistoso!
En el fútbol se habla de ciclos, ciertamente Colombia da muestras de recuperarse después del bajón desde Francia 98.  Perú, no regresa a un mundial desde 1986  y ahora la sensación es distinta con el gran elenco que muestra hoy por hoy. Venezuela,  ni se diga, cada vez mejor. Solamente Paraguay da muestras de un desgaste, casi inevitable después de jugar consecutivamente cuatro mundiales, tremenda hazaña para ellos, digna de imitación. Bolivia sigue en caída libre, en un agujero  negro sin fondo.
Ya no nos queda ni el consuelo de tontos. Ante el admirable papel de la selección venezolana en la reciente Copa América, ellos reclamaban que ya estaban hartos de que se les considerase como la “Cenicienta” de Sudamérica y que ya era hora de que se les mirase con respeto. Tienen razón,  amigos venezolanos, ya pueden dormir tranquilos;  está claro quién es el nuevo patito feo del fútbol. Ante la imposibilidad de descender a categorías inferiores cuando de selecciones se trata, sólo nos queda el descenso a los infiernos, a ver cuándo hallaremos el fondo.
Lejanos ya,  quedan esos tiempos en que les metimos 14 goles a los “llaneros” en sólo dos partidos. Todo queda en eso, sólo lindos recuerdos que empiezan a diluirse como lágrimas en la lluvia.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

El Perro Rojo Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates