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| Hemiciclo donde ocurrió el hecho delictivo |
Nos gobierna el sentido de las cosas al revés.
El país de las reglas retorcidas. Primero le metemos nomás, luego arreglamos
entre abogados. Las víctimas son enjuiciadas y los verdugos son premiados. País
de razonamientos absurdos: ahora resulta que la coca es a la cocaína lo que la
uva al vino. Me pregunto si alguien se ha vuelto adicto al vino, degenerado su
sistema nervioso o ha muerto por su consumo. País de boludos este donde una panda
de vivillos viene con el cuento de
tiempos de cambio, mientras se forra a manos llenas con contratos millonarios
donde la coima es moneda común. País entregado a las mafias del narcotráfico,
contrabando y redes de extorsión. Que
sus tentáculos se hayan extendido a instancias superiores del mismo gobierno lo
avalan. Y los jerarcas se hacen a los suecos, no se enteran de nada. Son unos
santos, nada les salpica. Cosas de infiltrados, dicen, o maquinaciones del
imperio, de la CIA, de las transnacionales, de la derecha reaccionaria o de cuanto
enemigo invisible se pueda invocar.
Vivimos en un estado de ánimo de juerga
permanente, donde, naturalmente, la inmensa mayoría no estamos convidados. Cada
cierto tiempo, obnubilados por fiestas multitudinarias donde se cantan las
proezas de la revolución. Puño izquierdo en alto, banderas al viento y
adulación. En América Latina hasta los pájaros son revolucionarios, cantaba
Jorge Cafrune, con sana intención. En el corazón de América, todos los seres
son sagrados cantan los profetas de la nueva religión. Lindo verso para vender
al resto del mundo mientras ya se alista la maquinaria para someter la selva a
la destrucción. Este país es una fiesta. Nunca paran las inauguraciones, ni los
banquetes ni los bailes para amenizar la ocasión. La filosofía del Vivir Bien
en franca ebullición.
Así las cosas, no les extrañe que
periódicamente funcionarios de toda índole -ministros, alcaldes, consejeros,
ayudantes- sean pillados con talante beodo hasta el copetón. Disfrutan de las
mieles del poder. Van de “marcha” luego de las consabidas reuniones políticas y
que por gajes del oficio-no saben decir que no a los vecinos que les invitan a
beber- terminan estrellando vehículos oficiales en altas horas de la madrugada.
Como resulta casi pan de cada día, nos hemos acostumbrado tanto que ya resulta
superfluo enumerarlos. Y todavía tienen
agallas para indignarse y amenazar después del resacón.
¡Ay paisito!, ¿quiénes te gobiernan?...no bastan
las decisiones grotescas, ni las actitudes maceradas en alcohol. En todas las
familias siempre hay una oveja negra dicen aquellos que intentan justificarlo
todo. Pero resulta que las ovejas negras ya son demasiadas y siguen llegando. A
la legión de borrachines, sumémosle los tres alcaldes, el general de policía
asesor del ministerio de Gobierno, el amauta que posesionó a Evo y las hermanas
de una alta dirigente del partido oficialista sorprendidos en pleno tráfico de
cocaína. Y los numerosos funcionarios
envueltos en escándalos de corrupción, empezando por el otrora presidente del
senado, hoy preso. Tal parece que hay
carta blanca para cometer todo tipo de fechorías. La realidad indica tal cosa,
¿qué ha sido del asambleísta departamental de La Paz que pese a tener sentencia
judicial por asesinato, continuaba libre y probablemente todavía cobrando
sueldo? Y hace poco, no se hacía nada desde el parlamento contra un diputado
suplente acusado de haber violado a su propia hija menor de edad, tanto fue el soslayo de la
Comisión de Ética que durante meses se negó a tratar el caso. Al contrario, a los
opositores que osan denunciar los abusos y delitos o “insultar” al presidente,
les llueven los procesos judiciales.
Todos somos testigos de cómo se despilfarran
los bienes del Estado en toda suerte de acontecimientos destinados a construir
los nuevos mitos. Y de la flagrante utilización de funcionarios públicos y
personal de seguridad para actividades mundanas como bodas. No se respetan ni
las ruinas de culturas milenarias ni mucho menos las instalaciones públicas, a
pesar de los reglamentos. Creíamos que lo habíamos visto todo. Que habíamos
tocado fondo. El país como la selección, perdiendo por goleada.
Hace apenas unas horas acaba de hacerse
público un video, filtrado a la prensa. Todo ocurrió el 20 de diciembre del año
pasado en la ciudad de Sucre, la cuna donde nació la república. Ciudad de
símbolos, donde tañeron las primeras campanas de la libertad, cuyos ecos
llegaron a otros rincones de América. Allí nació la revolución según los
historiadores. Allí se juntaron como compadres en jolgorio los revolucionarios
de nuevo cuño. Celebraban, sabe Dios el motivo, que todo es celebración y
libación. Todo parece indicar que la fiesta comenzó desde horas de la tarde en
oficinas de la Asamblea Departamental (el equivalente de un parlamento
regional). A las ocho de la noche, las cámaras de seguridad registran a dos
asambleístas acosando a dos empleadas de limpieza. Uno de ellos forcejea y
abraza insistentemente a una de las mujeres que se resiste a sus manoseos y que
además hace el intento por llevarse a su compañera, notoriamente embriagada y
que ni siquiera puede sostenerse en pie. El segundo asambleísta hace todo lo
posible por conducir a la mujer borracha a una habitación mientras su cómplice
distrae con sus maniobras a la otra mujer. Ésta aparentemente deja de luchar
y desaparece de escena. Entretanto, una
segunda cámara nos muestra cómo la mujer inconsciente es introducida en pleno
salón de sesiones, casi a rastras por el primer individuo mientras otro
funcionario le abre la puerta y a continuación cerrándola por fuera como
queriendo decir “buen provecho”. Las
imágenes así lo testimonian.
A continuación, el asambleísta, aparentemente
incomodado por las luces del salón, deja tirada en el suelo a la mujer y va en
busca de ayuda. Entran dos empleados a facilitarle la tarea, entre ellos una
mujer. Baja la intensidad de la iluminación y los cómplices salen. Inmediatamente, a solas, el individuo da rienda suelta a sus bajos instintos.
Abusa sexualmente de la mujer embriagada que claramente no es consciente de la
situación. No sabemos cuánto tiempo pasa, pero al final del video, se nota que el sujeto se ajusta los pantalones.
Eso pasó hace un mes, y naturalmente la
víctima no denunció el hecho, y todo seguiría normal si no se hubiese filtrado
la grabación. Y adivinen qué, las dos mujeres fueron despedidas de su trabajo,
además del funcionario encargado de controlar el circuito de televisión. Como
era de esperar, salieron algunos correligionarios a defender a su colega,
incluso el gobernador de ese departamento ha salido con la teoría de que el escándalo
fue tramado por la oposición. El ministerio público brilla por su ausencia
alegando que nadie sentó denuncia. Estarán esperando que la víctima vuelva a
ser humillada apareciendo en público. Al supuesto violador se lo tragó la
tierra. Tratándose de un delito, el sentido común dicta que se debiera proceder
de oficio. Pero eso es lo de menos. Al final, antes de todo esto, nunca me
había quedado claro el concepto ese de “uso indebido de bienes públicos”. Ahora
se me va aclarando la cosa. Como dijo anoche, el periodista que mostró las imágenes,
un poco más y convierten el hemiciclo en un motel. El horror, el horror…el horror.
Mas información: Como los hechos son tan graves se hace necesario respaldar la noticia.
-Aquí la publicación del periódico más prestigioso del país, con información personal del acusado. A mí me da asco hasta escribir su nombre.
-Video del escándalo, lamentablemente está resumido. Yo he visto las imágenes completas con las circunstancias preliminares que he descrito. No hay detalles escabrosos, pero sí proporciona una idea cabal de lo que sucede. (duración 2 minutos y medio).





