18 julio, 2015

6 Cristina y la guerrillera zurda



Cristina y Evo inaugurando el asunto, con bailes folk incluidos.

Estaba esbozando una sonrisa, mejor dicho estaba a punto de soltar la carcajada ante el monumental adefesio que los argentinos disfrutan ahora en uno de sus paseos más emblemáticos de Buenos Aires. En nuestro país hace tiempo ya que poblamos los cerros pelados con cristos y virgencitas descomunales al estilo de los españoles que andan por ahí regando su paisaje rural con toros Osborne. No habíamos sido los únicos creativos de la desmesura. Argentina se acaba de sumar a este selecto club gracias a los denodados esfuerzos de doña Cristina Fernández que, en un arranque de sensibilidad política, concedió de un plumazo el grado de “generala” a la heroína de la independencia Juana Azurduy de Padilla, y para dar realce a su tremenda decisión de estadista decidió erigirle una estatua en el lugar donde antes reposaba la de Colón, dando de esta manera una patada a la historia y a la colectividad italiana que había obsequiado el monumento a la ciudad. Por si a algún gaucho le diera un ataque de chauvinismo, ya salió un avispado historiador a aclarar que Azurduy es tan argentina como Martín Fierro ya que ella había nacido en territorio que pertenecía al virreinato del Río de la Plata. Y yo tan ignorante de mis orígenes platudos, ¿o se dice argentos? 

Ante tal ejemplo de patriotismo, se cree que en Nueva York hay mucha gente con las ganas de echar abajo a la estatua de la Libertad por ser francesa y poner en su lugar una de un gigantesco jugador de béisbol en pleno bateo, justamente para competir en gracia con la recién estrenada de la presidenta que, de acuerdo a fuentes oficiales, mide 9 metros y pesa 25 toneladas siendo la más grande de bronce construida en Argentina para orgullo de los herreros locales. Pero la sensibilidad artística no había sido por cuenta de doña Cristina, sino de su colega Evo Morales, quien no sólo hace regates al balón, canturrea a ministras y otras altas funciones de Estado sino que también es el gran inspirador para que el Miguel Ángel argentino haya sabido plasmar el sentido de “movilidad” que le pidió Su Excelencia. De ahí que la guerrillera esté en posición de ataque, más fiera que un samurái, y con el sable en la mano izquierda para que todo sea bien revolucionario. La wawa cargada con aguayo a la espalda conjeturamos que será para reforzar su sentido maternal y corajudo. El rostro con los rasgos indígenas nada tiene que ver con la efigie que yo conservaba de unos billetes antiguos. Y como ilustre colofón: “un proyecto en la cabeza” que según el esforzado escultor emana de ese semblante constreñido. Una vez más, otra libre interpretación de la historia a conveniencia del discurso, a semejanza del finado Chávez y su Bolívar indigenizado. 


                         Retrato oficial (der.) y según dibujo libre del artista escultor

Esperen que ahí no termina el esperpento. Según sabias instrucciones de S. E., el pedestal tenía que estar rematado con motivos tiahuanacotas entre sus mosaicos, para que sepan que Juana Azurduy pertenecía a su estirpe, la misma que viene reinando hace cinco mil quinientos años y fracción en las pampas gélidas de Sudamérica. Que se quede quieto el general Belgrano en su mausoleo descuidado, ya que la presidenta no está para homenajear a machos patriotas, amén de que parece haber dejado de considerarse la nueva Evita para adoptar el papel más heroico de Juana Azurduy: abnegada madre, viuda sufrida y valerosa guerrillera. De otro modo no se entiende tanto afán personal, con polémica incluida, para llevar la figura de Azurduy a pasos de la Casa Rosada, precisamente en el sitio del navegante genovés y, lógicamente, despertar la ira de muchos porteños. ¿Motivo descolonizador? ¿revalorizar personajes? ¿ignorancia? ¿provocación? ¿”otro golazo del presidente Evo”, en canchas argentinas, para variar? ¿o simple espejo histórico en el que mirarse?

En Bolivia, casi nadie sabía de tales pormenores hasta que Morales confesó algo avergonzado que la hermana Cristina se nos había adelantado al mandar construir la estatua y que él iba de invitado a la inauguración. Todo parecía indicar que era pura iniciativa del gobierno kirchnerista. Ya empezaba a sentir compasión hacia nuestros cultos vecinos por semejante bodrio que se tenían que tragar. Pero ahí se me murieron las ganas de despanzurrarme de risa: el encargo lo había costeado enteramente el gobierno boliviano. Un millón de dólares desperdiciados por otra estupidez sin uso ni beneficio. Un verdadero insulto a la memoria de una valerosa mujer que murió en la miseria absoluta, como tantos otros personajes de la lucha emancipatoria. No por erigir moles de mal gusto los vamos a recordar más y mejor. ¿o sí?

Como anteriormente decía, en Bolivia cada dólar cuenta y, no por nada, hace doce días que la ciudad de Potosí permanece bloqueada por un paro cívico a consecuencia de los incumplimientos del gobierno central. Piden entre otras cosas, un hospital y un aeropuerto, además de una fábrica de cemento largamente prometidos. El caudillo, pareció reírse en las demandas potosinas y, fiel a su estilo, huyó a toda prisa del problema, con la excusa de la invitación de su colega argentina y otras importantísimas misiones como llevar el mensaje del mar hasta los confines del planeta. Se lo vio feliz al lado de Cristina, aparentemente ajenos al drama potosino (escasean los alimentos y los enfermos son trasladados en carretilla a centros médicos porque no pasa ni una mosca por las barricadas) y a la suerte de setenta turistas argentinos que yacen varados en sus alojamientos sin poder salir de la ciudad. Los cívicos, se han atrincherado y exigen que únicamente negociarán con el caudillo. Hasta el pobre Vice se ha sentido “discriminado” por los soberbios dirigentes, confesó compungido. Entretanto, S. E. se sabe que anda por Brasil atendiendo intensas labores de incalculable valor para toda la nación.

Si hasta pusieron a la estatua a cazar moscas con espada


10 julio, 2015

8 El papa, la lapa, y el crucifijo comunista




Gracias a Dios que mi televisor se estropeó hace algún tiempo,  así me libré de la tentación de ver todo el populachero espectáculo que supuso la llegada del papa Francisco a tierras bolivianas. Mis ojos hubieran ardido de la indignación si hubiesen sido testigos del obsceno despilfarro que el orgullosamente laico régimen evista prodigó al jefe de los católicos, a pesar  de que desde hace una década viene señalando a la Iglesia local como su mayor enemigo, acusándola de derechista, de actuar como la Inquisición, de querer destruir su revolución y de confabular con sectores opositores para acabar con el sagrado reinado de Su Excelencia, amén de seguir disfrutando de seculares privilegios y hasta de participar en robos al patrimonio de templos coloniales.

Sin embargo, la propaganda oficialista deja traslucir que, gracias a sus inconfundibles dotes de estadista de S.E., el obispo de Roma finalmente hizo un hueco en su apretada agenda para bendecirnos con su llegada. Ni Argentina, tierra natal del pontífice, podrá disfrutar en primera fila de sus bendiciones y tendrá que esperar. Por lo pronto, grupos de turistas religiosos del norte argentino arribaron a toda prisa a la ciudad de Santa Cruz, provistos de su infaltable mate y con la fe a flor de piel para combatir el temporal de frio que por estos días asola a la capital cruceña. Por su parte, hordas de feligreses locales de todo el país coparon los vuelos y autobuses con más fervor que hinchas de fútbol con tal de ser partícipes de otro momento histórico que, quién sabe, antes veremos al cometa Halley que a otro “hermano papa” sudamericano.

Buceando en internet, podemos hacernos una idea de la obsesión de Evo Morales y los suyos por brindar –sin escatimar en gastos- el tratamiento de rey al recientemente bautizado “Francisco de los pobres” que, según dicen, es de costumbres frugales y sencillez franciscana en sus aposentos papales. Pero, ¡demonios!, que es el capo de la cristiandad y líder espiritual de la humanidad, por tanto con la suficiente autoridad moral para convencer a todos estos gobernantes de opereta instalados en Latinoamérica que se abstengan de ceremonias ridículas –como la despedida con alfombra púrpura en el aeropuerto de Quito, donde no faltaron arreglos florales y mozos porteadores-, dispendiosos gastos y montajes de seguridad que superan con creces a cualquier película hollywoodense sobre la Casa Blanca. Sirva por ejemplo que, para apenas las dos horas que el papa estuvo en La Paz,  el gobierno movilizó a miles de policías y soldados en el trayecto del aeropuerto a la plaza Murillo y, para mayor inri, jugaron con la paciencia de la población cerrando al tráfico la vital autopista La Paz-El Alto desde tempranas horas de la mañana hasta prácticamente la medianoche. Encima, prohibieron la salida de buses al resto del país durante esas horas. El derecho al trabajo y la libre circulación son otra muestra de los atropellos constantes del caudillo en nombre de supuestas razones de Estado.
 
Como en Corea del Norte, el amado lider hizo despejar la autopista

Nada más aterrizar el vuelo de BoA proveniente de Ecuador, Su Excelencia ya esperaba sonriente a Su Santidad al pie de las escalinatas de la aeronave que fue conducida hasta el exclusivo hangar presidencial -construido expresamente para el caudillo- donde recibió los consabidos honores militares y otras salutaciones acordes a su investidura. Había todavía luz diurna cuando el papa fue transportado por la despejada autopista rumbo a Palacio Quemado. Habrase extrañado de ver a tanto uniformado antes que a los humildes creyentes durante el recorrido. Se cuenta que en salones de palacio fue condecorado con el Cóndor de los Andes, sabe Dios por qué valiosos servicios a la nación; asimismo fue sorprendido con un grotesco regalo: un crucifijo revolucionario para un papa revolucionario,  como invaluable presente del líder más revolucionario desde los tiempos del Che Guevara. De alguna manera se completó la ecuación; sin duda, despejada desde que Francisco decidió alinearse con las neodictaduras del continente. 

En el mismo aeropuerto, el vicario de Cristo soltó el discursito que endulzó los oídos de su anfitrión afirmando que “Bolivia está dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país; cuenta con una constitución que reconoce los derechos de los individuos, de las minorías, del medio ambiente, y con unas instituciones sensibles a estas realidades”. Como alguien escribió, los bien curtidos servicios secretos del Vaticano le habrán informado suficientemente de que el caudillo hace todo lo contrario de lo que predica, empezando por pisotear su Constitución y  avasallar los derechos de los pueblos indígenas que él dice representar. El papa no puede pecar de ingenuo, o hacerse al opa como decimos acá. O tal vez sigue fielmente el guión de la curia romana, muy cuestionada por los escándalos de pederastia y corrupción de la banca vaticana, de recuperar popularidad a cualquier precio, haciéndole el juego incluso a los regímenes populistas que hambrientos de legitimidad fueron con cara de arrepentimiento hasta Roma a colgarse de las sotanas de Su Santidad para que los bendijera antes sus súbditos respectivos. Y Francisco tuvo que padecer con resignación cristiana la ubicuidad del amado líder que no se despejaba de su lado en todo momento.

Que quede constancia para los registros históricos: Evo Morales fue el primer gobernante de Bolivia que recibió al papa dos veces en dos ciudades distintas casi al mismo tiempo. No bien despedía al hermano Francisco en el aeropuerto alteño, al poco rato fue corriendo –literalmente- hasta su batalladora aeronave presidencial para dirigirse  a toda prisa a Santa Cruz, segundo destino del prelado donde se quedará dos días antes de continuar viaje a Paraguay.  El caudillo pudo tomarse un descanso esa noche con toda la tranquilidad del mundo, para ir a oír misa con su catolicismo recién estrenado, al día siguiente en primera fila. Pero fiel a su naturaleza fue a apostarse el primero en el aeropuerto cruceño, dejando en segundo plano a las autoridades locales. Otra vez con cara de sorprendido, Su Santidad apenas pudo disimular una sonrisa mientras le decía: “nos vemos otra vez”. Curiosamente, días antes el gobierno hizo un llamamiento a todos los sectores sociales de que no se hiciera un uso político con la visita papal. Pero la omnipresencia de Evo Morales era por pura devoción al santo padre, dicen.
 
che, Evito, ¿vos me estás cargando?, parece decir ese rostro fastidiado


05 julio, 2015

5 Una original escuela de idiomas originarios

Así vi a la Ch'aska (Venus) flirteando con Júpiter, sobre mi terraza 

Estos días de inusitados acontecimientos amenazan con sacudir la modorra secular de la humanidad entera. En el planeta fútbol, por ejemplo, ha causado sensación que el técnico Dunga le achaque la eliminación de su selección a la acción malévola de un virus, entre otros factores. Y cosa rara, a ningún otro país del campeonato le ha sucedido tamaña desgracia. ¡Cuántas pelotas tiene el tío!, para hablar así ante casi doscientos millones de brasileños. Uma cançao singela, brasileira… de la triste, triste.

Por otra parte, se dice que la nueva estrella de Belén que asoma estos días al caer la noche (la impresionante cuasi fusión, a ojos vista, entre los planetas Venus y Júpiter) está señalando el derrotero que ha de seguir estos días por tierras bolivianas Su Santidad, el incansable prelado que en un santiamén ha de reunir a miles de cristianos, incluyendo a los de los últimos días (mormones, no) como Evo Morales y toda su cofradía, a tal punto que personalmente ha animado a todos los senadores y diputados que acudan a la misa que ha de oficiar el Santo Padre en las tórridas avenidas de Santa Cruz, que por estos días está siendo azotada por un insufrible surazo y sus consiguientes lluvias.

Ya que de fenómenos paranormales se llena el mundo; entretanto, se acerca la fecha fatídica para todos los funcionarios del Estado que de una u otra forma deberán acreditar el conocimiento de un idioma originario, sea de cualquier parte del reino plurinacional menos aquel que se originó en la antigua Castilla. Para 36 naciones originalmente nacidas hace menos de una década encontrar otros tantos o más profesores lingüísticos resulta más complicado que aprender chino. Hace tres años que Su Excelencia, promulgaba con pompas y sahumerios una ley que establecía la obligatoriedad de ser bilingüe para desempeñar funciones públicas, incluyendo las comandancias de policía y del ejército. En ese lapso, tanto el presidente como el vice ni se dignaron tomar algunas clases de idiomas nativos. Ni para el preludio de sus discursos usaban alguna frase en quechua, aymara o guaraní, las lenguas más comunes.

El 2 de agosto venidero se cumple el plazo para los más de trescientos mil burócratas que engordan el aparato estatal. Preocupado porque sigue imperando la falta de interés, la pereza y otras actitudes colonizadas, el siempre diligente viceministro de Descolonización lanzó el curso relámpago para el aprendizaje de idiomas en un mes, con el auspicio del Ministerio de Culturas y Turismo (en Bolivia, somos muy pluriculturales, sepa usted). El muy joven y tal vez no tan culto ministro del ramo se ofreció de conejillo de Indias -- k’itaqowi, habría que decir que si no podríamos incurrir en colonialismo – para aprender casi a filosofar en lengua aymara en apenas dos minutos (literalmente) según un revolucionario método que el viceministro se sacó de algún bolsillo de su chaqueta de cuero tipo motoquera.

Esta singular forma de enseñanza promete batir récords de facilidad y prontitud en el conocimiento de lenguas, destinada a romper esquemas porque “se sale de todos los parámetros clásicos” según su feliz promotor que solamente ha revelado que se basa en la conversación, para mayores señas (que no las de los sordomudos, que si no parecería otra Babel esta plurinación con sus lenguas pluris). Así que ya se ha lanzado la convocatoria para asistir a clases en distintos horarios antes del plazo fatal del que no se sabe si empezarán a despedir a todos aquellos que no sepan ni saludar con todos los colores del arcoíris. Y como se sabe que la gran mayoría de los funcionarios son mestizos de origen (y por tanto, sin lengua y sin cultura propias según antigua deducción del citado viceministro, quien se define a sí mismo como “indio aymara en ejercicio”) ya pueden estar agradecidos al susodicho que, hasta sin querer queriendo, les va a asignar una lengua originaria de la cual estar orgullosos. A escoger, según donde uno viva se aconseja.


Coincidentemente, el vice García Linera que se las da de Sarmiento altiplánico y que, al igual que Evo Morales, no farfulla en ninguna lengua indígena, advirtió a los niños de una escuelita paceña que “si no hablan aymara están perdidos”. ¿Qué habrá querido decir el garabateador del marxismo-indigenismo-pachamamismo-capitalismo andino y ramas anexas? Habría que recordar que él mismo ejercía de socio ideólogo de los terroristas del EGTK, cuyos miembros eran abrumadoramente aymaras y, sin embargo, el aymara no se le pegó ni por ósmosis. ¿Estarán perdidos –de sus puestos- los funcionarios que no acudan a los cursos de emergencia? ¡whiska, tatay! 

Ministro y viceministro, inaugurando el curso


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

El Perro Rojo Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates