09 septiembre, 2014

7 Sudando por la Madre Tierra



Foto: Opinión.com.bo
 
Como todo primer domingo de septiembre, se armó la fiesta más descontaminadora del planeta, dónde más sino en el valle de mágico encanto, corazón del corazón de la Madre Tierra, capital de las flores en maceta, de la inefable chicha, de las pailas de chicharrón a la vera del camino. Que sepa el mundo que la capital gastronómica de Bolivia no solamente atesora atletas de estómago incansable y excelsos historiadores de la picardía local, sino también ciudadanos conscientes que, por lo menos una vez al año, están dispuestos a subir sus hermosos michelines al lomo de una bicicleta a la par que van luciendo sus piernas de zancudo. Qué mejor que sus autoridades (foto) para ilustrar las bondades de un pueblo. Todo sea de buen rollo ¡eh!, por si las moscas.

Como que madrugó el caudillo de las 36 naciones para llegar hasta nuestra ciudad y poder encabezar el pelotón junto a sus fieles escuderos el alcalde Cholango y el gobernador Novillo. Durante veinte kilómetros que contemplaba el trayecto Sacaba-Cochabamba-Quillacollo, es decir el eje metropolitano, fueron ovacionados y constantemente jaleados por los espectadores que provistos de banderas azules y pancartas del partido alentaban el tremendo esfuerzo de los guerreros ecologistas. Con la lengua afuera y una que otra lomita que remontar, finalmente arribaron hasta la meta que según el alcalde fue difícil seguir el ritmo del presidente, un “verdadero atleta” para estos menesteres.  El mismo prometió que al día siguiente se iba a efectuar una medición del aire para saber cuánto se había descontaminado. Sin duda otro hito que marcará a generaciones: Evo pedaleó para purificar el aire de Cochabamba como en su momento Mao nadó en un rio chino con el mismo propósito. Lástima que el Rocha apenas sea un arroyo negro, décadas que seguimos esperando que alguien lo descontamine.

Tan contento estaba el supremo protector de la Pachamama y orgulloso de que los cochabambinos guarden sus coches para que “la Madre Tierra descanse por lo menos un día”, que anunció a los cuatro vientos que llevaría este proyecto al mismo seno de la ONU para que se declare el Día Mundial del Peatón: "El gran deseo que tenemos con nuestro hermano canciller David Choquehuanca es que esta propuesta de que cada primer domingo de septiembre no se usen movilidades (vehículos), se lleve a las Naciones Unidas".  Como verán, lo que aparentemente comenzó como una broma de unos juerguistas que decidieron echar carreritas para curar los alcoholes hoy tiene visos de resonancia universal. Eso sí, haciendo honor hacia aquella cualidad bien cochala de apoderarse del éxito ajeno, los impulsores de hoy (con ley específica de por medio para darle solemnidad) ni se acuerdan del Comité Cívico y otros próceres de la bicicleta, quienes al darse cuenta de que la ciudad era plana decidieron dedicarle un día especial.

Yo no sé si los demás países serán tan irresponsables de paralizar su economía por motivos ambientalistas de un día, figúrense que las tres ciudades más importantes del país se vieron obligadas a cerrar sus arterias, además de prohibir la circulación de buses y camiones entre las mismas (que se joda la carga internacional) porque de pronto los ciudadanos y sus ilustres autoridades tomaron conciencia de lo mal que tratamos a la naturaleza y de lo poco que respetamos el espíritu de convivencia. Apagamos los motores y los ruidos por una jornada, para que al día siguiente volvamos a contaminar visual y acústicamente  las plazas y otros sitios públicos como ocurrió ayer lunes en la plaza Colón, otra vez inundada de casetas y música de cumbia chicha a todo volumen. Cómo no, promocionando masitas y otras cosas que llevarse a la boca.

Qué brutos que son los demás países que no adoptan hasta ahora estas pintudas iniciativas como las nuestras. Ellos prefieren construir vías exclusivas  para los ciclistas e integrarlas al sistema de transporte como se puede apreciar en Bogotá y otras ciudades. Aquí somos más originales que la chancleta, preferimos paralizar todo para comprar una jornada de conciencia y tener un cheque en blanco el resto del año. Tantos coches tendremos que vivimos en la cuarta ciudad más contaminada de Latinoamérica, sin siquiera llegar al millón de habitantes. Ni un solo metro se ha añadido a la ciclovía que un anterior alcalde comenzó y ahora yace semiabandonada a merced de la maleza y, en algunos trechos como en la avenida Blanco Galindo, con comideras que la invaden esperando a los borrachines de los bares, incluso he visto alguna vez una enorme camioneta americana ocupando la mitad de la estrecha vía. 

No existe ni un sólo carril bici por el centro de la ciudad y pretendemos que la gente haga uso de la bicicleta. Yo no voy a comprarme una para desempolvarla tres veces al año, y sumarme como borrego a la multitud de entusiastas ocasionales, que no solamente salen a pedalear sino también a atiborrarse de comida al paso. De vida saludable nada. Toda la energía ahorrada en el silencio de los automotores se va en el esfuerzo que cuesta al día siguiente limpiar los montones de basura. Eso sí que nos retrata: campeones para ejercitar la mandíbula y dejar nuestra ciudad como un chiquero. ¿Aire limpio?...permítanme que me tape la nariz y me ponga el dedo a la boca.
 
El Rocha, aguardando que algun valiente lo descontamine

04 septiembre, 2014

6 De políticos machitos y analistas de última hora


Pero si somos todos unos campeones (datos del PNUD)

Estas semanas de plena efervescencia electoral, la arena política se ha convertido en un vergonzoso circo donde llueven los escándalos de toda índole, confirmando la percepción de que la peor gente se dedica al ejercicio de la política. En los últimos cinco años, ya hemos visto desfilar la enorme cantidad de “servidores públicos” (especialmente de filas oficialistas), pillados por borrachos, corruptos, ladrones, extorsionadores, narcos, golpeadores hogareños, acosadores  y hasta violadores. Pero es de especial interés la polémica que se viene suscitando a raíz de que candidatos a diputados y senadores se han tenido que bajar del carro ante la presión social,  por hacerse público sus aficiones de andar entrenando al boxeo con el cuerpo de sus parejas.

Sin embargo, como vivimos en el paraíso de la hipocresía, no extraña que el gobierno haya movilizado a sus activistas, algunos muy bien camuflados, para defenestrar a cuanto opositor asome la cabeza más de la cuenta, poniendo énfasis en casos de violencia intrafamiliar, que como bien sabemos es una lacra difícil de extirpar y de la que no se salva ni siquiera la clase pudiente, como han revelado algunos audios sacados a la luz, que además de desnudar actitudes machistas y patriarcales, muestran lo bien organizados que están los servicios de espionaje estatal. Eso sí, mandan a sus periodistas y otros opinólogos a montar sendas tertulias en televisión y atizan las redes sociales para condenar al contrario, pero bien que se callaron ante el caso idéntico de un senador suyo, escudándose en la treta de que era un proceso de ámbito privado, a pesar de que se filtraron algunos detalles sórdidos de la causa judicial presentada ante un juez de familia. No tienen inconveniente en filtrar los trapitos sucios del enemigo y, al contrario, encarcelan a la velocidad del rayo, a un opositor que presentó una grabación donde se escucha al presidente Morales jactarse de que la cumbre del G77 tenía un propósito puramente electoral, como ya presuponíamos muchos.

En cualquier caso, es una excelente estrategia distraccionista el agitar un tema tan sensible. Viene bien marear la perdiz para tener ocupada a la población en los pormenores de culebrón mexicano, entretanto se soslayan la economía, la inseguridad, el desempleo, el narcotráfico y otras problemáticas de urgente necesidad. No pretendemos minimizar el asunto, pero como todo escéptico que se respete, a mí no me conmueve toda esa ola de reciente indignación y fusilamiento mediático contra todos esos cavernícolas Warmich’allpas que pretendían acceder a puestos de poder, sean de cualquier bando. La experiencia demuestra que tanta alharaca no es más que un aparatoso rasgamiento de vestiduras para darnos un barniz de civilizados. La condena moral es solo coyuntural. Pasada la resaca electoral y con el caudillo re-reelecto, otra vez celebraremos sus chistes machistas y misóginos, y seguiremos otorgando perdón a algún politiquero por sus declaraciones aberrantes sobre las mujeres: “el Ciro (un bruto candidato a senador cochabambino) no tiene experiencia en política, hay que disculparle”. Como seguiremos tarareando las vulgares coplas sexuales de Los Kjarkas -calificados por otro escritor masista como eximios exponentes de la picardía local-, tolerando que algún viejo verde siga sobando a sus subordinadas, disculpando que algún asambleísta deje el ojo morado a su novia, o haciéndonos a los sordos cada vez que concejales rurales ejerzan el acoso político contra mujeres colegas hasta extremos de rondar el asesinato. El machismo lo heredamos desde la cuna, desde aquella fémina que perdona a su agresor justificando que es por amor, o desde esa madre que aconseja al hijo que debe sentarle la mano a la nuera para que lo respete. Ni con leyes específicas y dizque ejemplares para el mundo vamos a revertir la situación. 

Ayer mismo por la noche, veía a una guapa abogadita (por lo jovencita) efectuar un oportunísimo análisis contra la actitud de tolerancia y complicidad del principal líder opositor, que buscaba proteger a su subordinado político acusado de golpear a su mujer. Y uno medianamente se pregunta dónde estaba esta Juana de Arco de los Derechos de la Mujer cuando el presidente hacía la corte a sus ministras con sus repulsivas coplas carnavaleras. Dónde estaban los referentes morales que desde hace años brillaban por su ausencia y hoy curiosamente brotan como hongos, dispuestos a escudriñar hasta el último recoveco del alma de los políticos cuestionados. Entre aquellos, sobresale un antiguo portavoz de un partido de derecha, reciclado como sesudo analista de última hora, evista solapado que acaba de montar el chiringuito en un canal paraestatal, medio que aunque se esmere en mostrarse imparcial en sus “noticias creíbles”, a nadie le queda duda de que su director es un periodista al servicio del gobierno, como quedó desenmascarado por otro colega que hizo honor al oficio.

Así las cosas, es impresionante el montón de académicos, columnistas, artistas y escritores que han sido tragados para la causa del oficialismo o, en algunos casos, seducidos gratuitamente por el “inconfundible liderazgo” del cacique. Desde politólogos changos hasta presentadoras aspirantes a doctorados PhD., que no cesan de alabar la retórica populachera a título de “dotes comunicacionales” de Su Excelencia; lectura de la realidad que parece estar únicamente al alcance de quienes ostenten tan rutilantes cartones. Otros se inventan negocios de opinión para recibir auspicio gubernamental, como el espacio televisivo “Esta casa no es un hotel”,  ridículo cartel para un programa que se las da de inteligente tribuna de análisis político, cuyo panelista estrella era un seudointelectual apologista del gobierno, un barbudo imberbe con acento españolizado que indefectiblemente ha sido premiado con una candidatura a diputación segura. No extraña considerando que cualquier graduado de universidad extranjera se constituye al instante en una inspirada lumbrera en este país de postrados analfabetos. Así hizo sus primeros pinos en política el actual vicepresidente, de analista coyuntural a luchador social de escritorio, porque de marchar de cara al sol o masticar coca ni en broma. Evo Morales se dejó encandilar por su verborrea grandilocuente y ahí lo tiene de compadre, socio y confidente, pegado como una lapa.  Encima, cualquier plumífero foráneo viene a darnos cucharadas de nuestra propia historia. Ningún académico paracaidista, por muy estudioso o investigador que sea, puede pretender venir a explicarnos cómo hemos vivido en nuestra propia tierra. Como si alguno de nosotros pretendiera enseñar las artes de pesca a un gallego. Que conocemos bien a nuestros políticos y dirigentes, y sabemos mejor que nadie de qué tela están cortados. 


30 agosto, 2014

9 De pistolas y rosas





Definitivamente, vivimos en una sociedad inmersa en la locura. Donde el sentido común se parece cada vez más a una debilidad del carácter: la prudencia, la mesura, la conciencia del peligro, son propios de gente timorata, aburrida y cobardona. El mundo es de los arriesgados, de los intrépidos, de los capos y machotes, de los amantes de “experiencias fuertes”, como le llaman a cualquier iniciativa disparatada que pone en riesgo la propia vida o la de los demás. Particularmente, no me conmueve que un valentín de esos, en busca de alguna prueba personal, se rompa la cresta y pase a ser comida de los gusanos. Si la gente quiere desafiar a la muerte está en todo su derecho, siempre y cuando no se afecte a terceros, especialmente a los más vulnerables como los niños. Permanece todavía fresco el caso del famoso “cazador de cocodrilos” que irresponsablemente expuso a su hijo de pocos años ante un magnífico reptil de esos, y que al parecer no aprendió la lección, ya que un tiempo después, la sabia naturaleza castigó su temeridad otorgándole pasaporte a la otra vida. 

Leo con estupefacción que hace poco una niña de nueve años mató accidentalmente a su instructor de tiro. Es prácticamente normal que en alguna parte del planeta ocurra frecuentemente una desgracia por manipulación negligente de armas de fuego. Tener armas en casa es como criar una criatura venenosa, el riesgo es inherente, por muy cuidadoso que se sea. Pero el caso de la empresa “Bullets and Burgers” ronda la esquizofrenia. Para empezar,  a quién se le ocurre montar un negocio de ese tipo, donde ir a disparar sea también parte del fast food: pase, coma como chancho y luego vaya a soltar unos tiros a la parte de atrás. Satisfacción garantizada. Pura adrenalina de idiotas. Encima, el agravante de tener el negocio al alcance de los niños, como si de una fiesta a lo Disney se tratara. A qué mente retorcida se le ocurre poner en manos de una niña una metralleta como una Uzi y, lo que es más terrible, qué clase de padres llevan a sus hijos a un sitio así, alentándolos desde tan tierna edad a la tentación de matar, aunque sea figuradamente. Si hasta tienen la boludez de filmar la “hazaña” de su hijita para mostrarla a los familiares, con todo orgullo, seguramente.

En el colmo del absurdo, el dueño del restaurante se justifica afirmando que el instructor era “un tipo muy profesional y concienzudo”, con los quilates de un veterano de guerra para mayor garantía. Al final, el guerrero tan experimentado, no había sido tan concienzudo como para poner unos dedos tan frágiles en el gatillo de un arma que dispara ráfagas. No extraña que se haya desatado el infierno para esa infeliz criatura que quedará traumatizada de por vida.  Singular es la sociedad norteamericana, imbécil como pocas y autodestructiva. Luego llueven las masacres perpetradas por adolescentes. Para rematar la insensatez, la mayoría se opone al control de armas y sigue coleccionándolas como juguetes.

¿Y las rosas?...eran (simbólicamente, ya sé que suena algo cursi) para una flaca que me tiene al borde de la locura desde algún tiempo. El destino me la puso como regalo inopinado a dos días de otro inevitable cumpleaños, luego de semanas, tal vez meses, sin verla en el minibús de siempre. Esta vez estuve a centímetros de sus rodillas, con la mirada en diagonal, pero apenas tuve la valentía de mirarla de reojo. Si hasta tuvo la amabilidad de decirme si quería pasar al asiento de la ventanilla, porque ella ya se bajaba en la próxima cuadra, como bien lo sé yo. Pero el tratamiento de “usted” me dolió y me dejó anonadado, ¡ay!, la barba que traiciona o serán figuraciones mías. Tentado estuve de bajarme junto con ella pero algo me dejó atornillado en el asiento. Resignado, vi como desaparecían sus largas piernas en un pestañeo. Estuve a las puertas del cielo pero me cagué de miedo. El mundo es para los intrépidos, definitivamente.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

El Perro Rojo Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates