15 noviembre, 2012

4 Borrachera de poder


Coche de la Gobernación de Cochabamba
Fue pillado uno más. “Más, más, somos MAS, a detenerse nunca más”, indica una canción muy popular entre filas oficialistas. Y es verdad, la fiesta nunca se detiene. La juerga continúa a ritmo mareante. Unos creen vivir una realidad embriagadora. Permanente goteo de casos que ya a nadie sorprende. Resultaría largo y cansino dar nombres. Toda la ciudadanía lo sabe: los que se hacen pillar son apenas una muestra, como la punta de un iceberg flotando en un mar de whisky.

Si no fuera por los choques y escándalos, la prensa difícilmente daría con las latas y botellas vacías. Muchos menos la policía, que para labores preventivas y perseguir ladrones cojea como un mutilado pero cuando ocurren accidentes de tránsito aparece repentinamente tras las gomas quemadas como si tuviera el olfato de un sabueso. Así nos enteramos cada fin de semana, por pura casualidad, mejor dicho, por puro accidente. Han caído desde ministros, senadores, diputados, alcaldes, consejeros, directores y funcionarios de menor rango. Todos en estado etílico, irreconocibles en muchos casos. La pagan los vehículos, algunos quedando en chatarra. La pagan infortunados transeúntes atropellados. O la pagan supuestos conductores, “el chofer que se descontroló”, arguyen como descargo. El último protagonista, el alcalde de Colcapirhua, municipio aledaño a Cochabamba,  que notoriamente borracho se puso a agredir al camarógrafo que estaba cubriendo el caso. Como es de suponer, al día siguiente no se acuerdan de nada. Y piden disculpas sin más, como si acabaran de limpiarse la boca después de un banquete.

Farrearse los recursos públicos y estrellar vehículos oficiales está de moda. Los incautos que se hacen pillar casi todos salen frescos del barullo, dependiendo del caso y del rango. Si son autoridades electas (alcaldes, concejales, legisladores) no pasa nada: paños fríos y desaparecer de la escena hasta que pase la resaca. Si son funcionarios nombrados: simulacro de destitución o, lo que es lo mismo, degradarlos a puestos más discretos, jugando al enroque. Pero también existen casos, muy pocos, que pueden truncar la carrera política del infortunado; el más notorio fue el de un exministro de educación que por su afición a las copas fue castigado por Evo. Se dice que el caudillo sospecha de todo aquel que le haga sombra, característica de todo gobernante autocrático. El descuidado ministro, uno de los pocos intelectuales aymaras en el gobierno, no agradaba al entorno del presidente y pronto fue expulsado de su despacho con la excusa perfecta: borrado de un dedazo por un brindis de más. A todos los correligionarios les queda bastante claro: si le agradas al jefe, está todo bien; si no, te jodiste.

Es tal la corrupción en el gobierno, que el caso más notorio fue descubierto fortuitamente gracias al alcohol. Uno de los negociados más millonarios fue destapado en Yacimientos Petrolíferos, donde estaban implicados varios directivos, descubiertos a raíz de documentos incriminatorios encontrados en una camioneta lujosa, siniestrada por un ejecutivo borracho. Desde entonces circula en el ambiente político, el conocido chiste de que el mejor zar anticorrupción del gobierno es Johnnie Walker. Broma que no está alejada de la verdad, porque es evidente que hasta el logotipo de la manzanita del Ministerio de Transparencia y Lucha contra la Corrupción está podrido. Pues resulta que a la ministra del ramo, no le parece que sea nepotismo que su hija trabaje en la embajada de Berlín, porque sostiene que “es otro ministerio” y para agravar el asunto, esta misma hija fue denunciada por la Asociación de bolivianos en Berlín, por no pagar varios meses de sueldo a una mucama llevada desde Bolivia, además de darle un trato semiesclavizante, aprovechándose de su condición humilde, la típica servidumbre colonialista que ahora dicen combatir.

Al contrario, es impresionante la energía, diligencia y saña de inquisidor que la ministra emplea con políticos, empresarios y dirigentes opositores a titulo de combatir la corrupción, viajando incluso a países vecinos –donde están asilados algunos políticos- llevando supuestas pruebas de los delitos.  Cuando ahí mismo, en sus narices, campean los ejemplos de negociados, tráfico de influencias y nepotismo. Son tan transparentes que nunca investigan a los presidentes de las empresas públicas (como si estos no se enteraran de lo que hacen sus subalternos), a pesar de los millones y del olor nauseabundo del escándalo. Con estos antecedentes, es normal que los privilegiados sigan caminando y tan campantes, como nuestro héroe escocés. A manos llenas, disfrutando de la vida, de etiqueta negra para arriba.

10 noviembre, 2012

6 Los concejales y su regalito de navidad


La felicidad es de pocos (foto Los Tiempos)
Este no es un país de primer mundo. Nuestra economía raquítica nos sitúa a la cola de la gran familia sudamericana. Los recursos no sobran. Toda familia pobre sabe cuáles son sus prioridades. Lo primero, sobrevivir. Cada dólar obtenido debe ser bien gastado. Cada gobernante debería saberlo. Con mayor razón aquellos que provienen de los orígenes más humildes. ¿En qué queda el discurso lastimero del presidente Morales cuando, supuestamente, de niño comía las cáscaras de naranjas que arrojaban los pasajeros de autobuses?  ¿Qué dice ahora cuando funcionarios de su partido se rifan el escaso dinero público en caprichos tecnológicos?

Con los sueldos más bajos del continente, comprarse una computadora portátil supone más de un año de ahorro. Una laptop es una herramienta básica, viviendo en la era de la información. En cambio, una tablet es un accesorio relativamente caro y cuya única gran ventaja es la portabilidad y, nunca indispensable. Una tableta es siempre un objeto personal como un teléfono celular. Cada quien los adquiere en la medida de sus posibilidades financieras. Pero comprarse un Ipad (la tableta de Apple), con toda la imagen de sofisticación que tiene, sólo está al alcance de los hijitos de papá o de frikis tecnópatas que venden hasta su alma por obtenerla. Carajo, que estamos en Bolivia y no en Silicon Valley. Este es un país donde mucha gente come todavía agachada en la calle,  alrededor de unas vivanderas, por unos pesitos. Un país donde todavía hay gente que se gana la vida exprimiendo a su vieja máquina de escribir.

Sin embargo, a pocos pasos de esta postal anclada en el siglo veinte, funciona el ilustrísimo Concejo Municipal de Cochabamba, dotado de un salón de sesiones bien acondicionado: sillones ergonómicos de cuero, un portátil por cada concejal, internet Wifi, etc.  Como en cualquier oficina de un alto ejecutivo. Y lo mejor de todo, vehículos oficiales esperando en la puerta. En resumen, la envidia de todo funcionario público. 

Pero no satisfechos con su jugoso salario, ni con sus computadoras personales (en el sector estatal, es una constante las computadoras antiguas de sobremesa), nuestros concejales decidieron premiarse a sí mismos, encargando anticipadamente su regalito al mago de las navidades, no vaya a ser que se agotasen en la última semana:  11 tabletas Ipads para once privilegiados. En total más de 12.000 dólares, incluyendo unas coquetas fundas. Solamente dos concejales se negaron a recibir las nuevas “herramientas de trabajo”, aunque su reacción tardía los compromete. ¿Por qué recién denunciaron ante la opinión pública cuando la compra ya estaba hecha? ¿Dónde estaban los movimientos sociales, encargados de controlar a sus autoridades, según los postulados del Proceso de Cambio?

Con todo el cinismo del mundo, vi cómo el presidente del Concejo (foto), declaraba a los medios que la actitud de los concejales renuentes se debía a una “actitud política”, que sólo querían perjudicar, buscando protagonismo, como si fueran perros del hortelano. Para más muestra, aquí una galería del cinismo, rayando en lo absurdo o infantilismo:  
  
-Según David Herrada (presidente del Concejo) la compra de las tabletas electrónicas beneficiarán a la población a través del “trabajo de los técnicos y concejales”(Diario Los Tiempos).

Me pregunto en qué medida trabajar con unos portátiles o tabletas hará la diferencia. ¿Ayudará a que los concejales aumenten también su velocidad de procesamiento mental y en tiempo real? ¿Será que los ciudadanos podremos acceder aunque sea a palpar su pantalla, considerando que los han denominado como activos fijos del municipio?

-El vicepresidente del Concejo, Rolando Cáceres, dijo que su trabajo debe ir de la mano del apoyo tecnológico.“Las autoridades podrán sacar fotos, grabar vídeos, audios y mandarlos por correo, además de subir y bajar información”, acotó Cáceres refiriéndose a las inspecciones como parte del trabajo de fiscalización (Diario Opinión).

El colmo de la majadería, cuando está claro que los concejales oficialistas no van ni a supervisar las zanjas que se han abierto en todo el centro de la ciudad y que para terminar un trabajo en apenas una cuadra tardan hasta meses, cuando de acuerdo a la Sociedad de Ingenieros no debería pasar de una semana. Me pregunto si el concejal Cáceres irá con su fino y delicado Ipad (vean el tamaño) a embarrarse para sacar fotos a las obras de alcantarillado, gestión de su amigo Cholango (alcalde Castellanos), cuando es más práctico llevar cualquier cámara digital.

-La concejal, Isabel Caero, justificó la compra asegurando que deben estar “a la altura de la tecnología”. Informó que utiliza la laptop para bajar libros, ingresar a los archivos del Concejo y más, pero agrega que la actualización es importante. (Diario Opinión).

¿Sabrá esta autoridad que la tableta de Apple es de tecnología exclusiva, que necesita de ciertas aplicaciones (apps) para funcionar a plenitud y como tal es incompatible con los programas de Microsoft, de uso abrumador en todo el mundo, incluyendo en la esotérica administración que encabeza su jefe Evo Morales? (como muestra, la página oficial del Concejo funciona con tecnología Flash, lenguaje no soportado por el Ipad). Una cosa es segura, los concejales siempre han estado a la altura de los acontecimientos: siempre oportunos y diligentes a la hora de sacar ordenanzas como el de restringir el parqueo en la plaza principal y aledaños, a la ciudadanía, pero no para el alcalde y ellos mismos. Más veloces que un rayo para condecorar a Evo por el solo hecho de ser presidente y, que para disimular condecoraron también a personalidades destacadas de la ciudad. Tan brillantes como para haber declarado con toda solemnidad, el año anterior, “visitantes distinguidos” a unos pajarracos migratorios. A este paso, uno se pregunta si también actualizarán su lucidez, acorde a las tecnologías de punta. Antaño, sólo se necesitaban ojos y oídos para fiscalizar. Y mucha voluntad para caminar.  Hoy pareciera que las autoridades no quieren salir ni a la esquina sin gastos de representación, choferes y juguetes tecnológicos. Como si compitieran con las caprichosas estrellas del mundo de la farándula.

“Oh hermanitos míos”, mucho me temo que vivimos en una distopía futurista, digna de una novela de Anthony Burgess. Cuando no hemos ni terminado de instalar los suficientes baños en los colegios públicos. Cuando no hemos ni equipado suficientemente a las bibliotecas del municipio. Cuando no podemos ni dotar completa y oportunamente de medicamentos a los hospitales como responsabilidad de la alcaldía.  Cuando fácilmente, ese dinero en cuestión se podría haber empleado para la compra de basureros (papeleros)que misteriosamente ya no queda ni uno en el centro de la ciudad.   Con lo repugnante que resulta levantar la tapa de los contenedores en mal estado, la gente prefiere tirar a la acera los envoltorios de sus caramelos. Cuando los concejales no han ido ni a verificar en qué condiciones están los parques infantiles, otrora orgullo de la ciudad. Camino a casa, circulo a diario por el Parque Acuático, y hay que ver cómo está de descuidado, y pero aún; observar, cómo se amontona la basura que los mismos trabajadores del servicio de aseo depositan dentro de sus vallas. ¡Y los niños jugando a pocos metros! Y mientras tanto, los concejales más preocupados en mirar su correo electrónico o pasear por Facebook. De otra manera, para qué sirve un Ipad.

06 noviembre, 2012

4 ¿Quién quiere ser presidente?


La herramienta de trabajo de Su Excelencia
Si algo tienen de revolucionarios, ciertos mandatarios de la región, es la capacidad de prosperar en poco tiempo, sacando nota alta como si fueran alumnos aventajados del capitalismo al cual dicen combatir con sus medidas más revolucionarias que las vueltas de un trompo. La gente de negocios, que sigue a rajatabla las recetas de la economía de libre empresa, se pregunta qué fórmula milagrosa aplican los personajes de la política para aumentar su riqueza personal, aunque la macroeconomía no vaya viento en popa. Una cosa está clara, los políticos en función de poder nunca pierden ni un centavo de su patrimonio, al contrario salen reforzados. Antaño la situación era distinta, no pocos gobernantes salían arruinados de su paso por la función pública. Eran otros tiempos definitivamente.

Resulta impresionante que los gobernantes más devotos del discurso socialista, con su baladilla trasnochada de trabajar por el pueblo, para combatir la pobreza, la desigualdad, etc., sean los que más lujos y tratamientos de divas se hagan proporcionar con los recursos públicos. Promotores del lenguaje integrador y biempensante, en su infinita desfachatez, disfrutan de los bienes suntuosos, llamándolos “herramientas de trabajo”, empezando por los aviones ejecutivos, acondicionados a capricho personal.  

Para nadie es un secreto las fortunas que han amasado algunos gobernantes, comenzando por los hermanos Castro en Cuba o el clan de los Chávez en Venezuela (y cuyas proles disfrutan a toda marcha mientras los papis proclaman que el capitalismo es malo), pasando por el presidente Correa de Ecuador y, de manera alarmante, el enriquecimiento repentino de los Kirchner en Argentina (Cristina Fernández poseía un patrimonio personal de casi 39 millones de dólares en 2011, según la revista Forbes). 

Por otro lado, Evo Morales y el presidente Mujica de Uruguay, son los gobernantes más pobres de la región. Sin embargo hay una sustancial diferencia: A pesar de que Mujica tiene un sueldo aproximado de 12.500 dólares mensuales, dice que el 90% de su salario lo dona a causas sociales, afirmando "con ese dinero me alcanza, y me tiene que alcanzar porque hay otros uruguayos que viven con mucho menos", consecuente con lo que dice, vive de una manera frugal y extremadamente sencilla, ajeno al protocolo y hasta ha sido visto comprando una tapa de inodoro como cualquier paisano, vigilado discretamente por la seguridad presidencial. En contrapartida, es cierto que Morales tiene el sueldo más bajo (algo más de 2.000 dólares) porque él mismo se lo rebajó al principio de su mandato, pero paradójicamente, a medida que pasaba el tiempo se fue encaprichando y compró un avión nuevo,  ha encargado además, la construcción de un palacio presidencial más grande y un museo personal en su pueblo natal. Ahora únicamente circula en coches de alta gama y más custodiado que un rey, por un numeroso contingente de seguridad, que no poseían los gobernantes anteriores. Y luego dice que la gente lo ama y que todos “esos gastos son para servir al pueblo”. 

Se oye a menudo, en el exterior, que Evo es un ejemplo para la región, por su modestia y aparente pobreza, recalcando su irrisorio sueldo, pero nunca se detienen a pensar que en Bolivia, el salario mínimo equivale a 144 dólares y el sueldo promedio apenas bordea los 500 Sus. Lo que gana el presidente es más que suficiente para vivir con holgura, y muncho más aún, considerando que prácticamente todos sus gastos personales - vivienda, transporte, comida, etc.- los paga el Estado. 

Estos días, el aumento del patrimonio del mandatario desató la polémica en todo el país. En sólo seis años triplicó su patrimonio neto, alcanzando actualmente a 390.000 dólares según datos oficiales. Nada mal para un dirigente cocalero. Pero la oposición cuestiona que, sumados todos los sueldos y aguinaldos, no son suficientes para explicar tal aumento, y aun tomando en cuenta que se hubiera ahorrado todo el sueldo. Cabe preguntarse también cómo se las arregla Evo para pagar la asistencia familiar a sus dos hijos jóvenes y para comprarse los trajes estilo Mao con ribetes andinos de diseño exclusivo que cuestan más de mil dólares cada uno. Todavía más, a menudo el presidente es nombrado padrino de una promoción de colegio, o de donante de camisetas para un equipo de fútbol de cualquier sindicato, y por consiguiente se espera que haga un desembolso. Cuando era un simple diputado, Evo ganaba un mejor sueldo y era más pobre. Ahora percibe menos y sin embargo, es más próspero. Que alguien nos explique. 

Para marear la perdiz, no han faltado cortesanos que disfrazados de ministros y diputados han defendido que “el señor presidente trabaja más de 12 horas al día, incluso sábados, domingos y feriados, y merece ganar más”. Y que todo lo que tiene se debe a que sus bienes (una casita en Cochabamba y una parcela agrícola en el Chapare) se han revalorizado con el tiempo. Para ser transportado en avión exclusivo, y de paso jugar al fútbol en horas de trabajo con la excusa de inaugurar una cancha o disfrutar de cenas caras en hoteles de lujo so pretexto de agasajar a cualquier burócrata de otro país u organismo internacional resultaría difícil hallar a alguien que no se resistiese. Así da gusto. Aunque se sea un presidente pobre.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

El Perro Rojo Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates