13 abril, 2013

6 Tanto cinismo agota


La nave de la austeridad, diseñada para un club millonario
De verdad, ya cansa escuchar una y otra vez a nuestros gobernantes justificando sus arbitrariedades. Decir una cosa cuando hacen justamente lo contrario. Qué clase de idiotas somos para creer que el jefe de Estado sea “un ejemplo de austeridad mundial” (según el vicepresidente) cuando los hechos cantan contundentemente que Evo Morales es el presidente más viajero de la historia nacional. No descansa el abnegado hombre “trabajando por servir al país”, de sol a sol, inaugurando campos deportivos y coliseos en todos los rincones. Según la presidenta del Senado, el mandatario entregó 4.000 obras en sus siete años de gobierno. Cuántas obras, el país se debe sentir feliz, cuando se inauguran más canchas que escuelas. Más sedes sindicales que hospitales. Más transmisiones de Evo futbolista que de programas culturales.  ¿Y con qué dinero pagan esa austeridad?, ¿quién financió el viaje de una delegación de 90 personas a los funerales de Hugo Chávez?, ¿quién costea los 6.000 dólares que cuesta la hora de vuelo del avioncito presidencial?... ¡Austeras, mis polainas!

Hace poco, para abusar de la paciencia del pueblo, al vicepresidente se le ocurrió emitir un decreto que establecía el pago de viáticos y pasajes de avión para la esposa e hijos de las dos principales autoridades de la plurinación. Afecto a los grandes lujos, el vicepresidente quiso ofrecerle el trato de una princesa a su flamante esposa y para disimular incluyó entre los beneficiados a los hijos del presidente. Evo Morales, parecía estar muy de acuerdo, callando como de costumbre cuando se aprueba una medida polémica. Como la indignación subió como la espuma, el privilegio duró poco más que el canto de un gallo. Con el rostro visiblemente contraído y molesto, tuvo que abrogar el decreto, argumentando que su familia se vio amenazada, amedrentada e insultada en las calles. Poco después declaró: “Mi hermana quería ser Primera Dama. Yo le dije a mi hermana: eso es insulto de mujer. Si la compañera fuera presidenta ¿su marido sería el primer caballero? No habría primer caballero. Eso de ser Primera Dama es un insulto a la mujer y no acepté”.  Lo paradójico es que, días antes, la ministra de Comunicación defendió a ultranza que la hija jovencita del presidente tenía el derecho a ejercer de primera dama. 

Miren cómo son las cosas, que ahora el hombre más poderoso del país se siente víctima de una persecución mediática. Como la sociedad ha recobrado la conciencia, tal parece que las críticas contra la cacareada política de austeridad  son muestras de odio, discriminación y racismo, tal como le oímos al vice: “Tengo que señalar que hemos visto un nuevo acto de una terrible injusticia racista contra el presidente Morales. Cuando otros presidentes viajaban con 15 personas de sus amistades nadie decía nada, pero cuando el presidente indígena lleva a un familiar se rajan la vestidura. Todos tienen derecho, menos un indígena. Tengo que denunciar esa actitud de descarado racismo hacia el presidente Evo por ser indígena”. Bonita excusa, esgrimir el supuesto origen indígena de Morales, cuando los mismos indígenas no lo reconocen como tal, pero vender esa imagen artificial al resto del mundo siempre es redituable.

El primer mandatario se quejó de ser discriminado por viajar con sus hijos: "tal vez les molesta que mi hijo viaje conmigo en el avión presidencial, tal vez de eso tengo que pagar, por supuesto se alojan (cuando viajamos) se paga un cuarto aparte y a veces por razones económicas nos quedamos en mi cuarto cuando viajamos al exterior" (…)“A veces siento que estoy sometido a una cuestión de discriminación”. Y cuando el resto de los bolivianos viajamos por razones laborales, ¿la empresa nos paga también los pasajes y estadía de nuestros allegados?, ¿acaso no dijo Morales que era como todos, un hijo del pueblo, un boliviano más?

"Nunca jamás he gastado la plata del pueblo, la plata del Tesoro, sin embargo de cada viaje que me acompañan piden informe escrito de los parlamentarios de la derecha, cada vez tengo que estar rindiendo informe". Caramba, el pobre hombre se queja de tener que rendir por el montón de dinero que sus viajes -muchos de placer- significan al tesoro público. Los demás burócratas, en cambio, tienen que justificar hasta el gasto de una botella de agua, que para eso se les paga, y nadie se queja. A los privilegiados no hay que reprobarlos ni con la mirada.

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Epílogo: Apreciados amigos, tengo la impresión de que ya están abrumados con tantas noticias desagradables de este triste país y de sus originales gobernantes. Yo mismo he llegado a un agotamiento mental con tanta mentira, descaro y manipulación de los hechos. Y ver la cara de nuestros políticos es ejercicio de paciencia que ronda el masoquismo. Seguiré el consejo de un pariente, quien no ve los noticieros nacionales porque le producen cefaleas. A partir de ahora, solo me dedicaré a repercutir noticias chuscas o surrealistas o que rondan la caricatura. Me parece más saludable escribir sobre el aburrimiento de una carrera de caracoles, la gratuidad del aire o sobre el suplicio de comer una alcachofa. Gracias por su comprensión.

10 abril, 2013

2 De la FIFA y sus filiales tropicales

Foto: El Dia
De que el fútbol mundial lo administra una mafia, eso lo sabemos. Suculentos ingresos por la venta de entradas durante los Mundiales, derechos de televisión, y auspicios de grandes corporaciones. Hasta ahí debería sonar normal y supuestamente legítimo las ansias de lucro, como cualquier organización comercial. El problema es que gran parte de esos negocios se hacen en campos embarrados: sobornos, chantajes, prácticas desleales con auspiciantes, nepotismo, despilfarro y hasta líos de faldas. Hay quienes dicen que sus viejos caciques son más verdes que el césped de las canchas.

Para protegerse a sí mismos, sus primeros capos se han encargado de elaborar unos estatutos muy convenientes, prohibiendo la intervención de los gobiernos de los países en asuntos futbolísticos. Así el pueblo futbolero reviente de rabia por los continuos escándalos de corrupción, nadie puede hacer nada bajo la amenaza de una expulsión del seno matriz. Curiosa organización es la FIFA, con más países asociados que la misma ONU. ¿Quién tiembla ante las resoluciones de la ONU? ¿Qué país no obedece a rajatabla las amenazas más sutiles de la FIFA?  El hecho mismo de que su oficina principal resida en Suiza, no será asunto de neutralidad o porque a sus gerentes gerontos les gustaba el chocolate.

Si en la nave nodriza la cosa no funciona muy legal que digamos, ¿qué podemos esperar de sus satélites?... “juego limpio”, vaya ironía,  es uno de sus valores que proclaman ante el mundo, sin embargo, es un lema más pisoteado que el felpudo a la entrada de sus oficinas. Pero como reza el dicho popular, el alumno supera al maestro, por los menos en nuestras repúblicas bananeras. Se pueden hacer mejores negocios en el corazón de América que en la misma Zurich, aunque a menor escala. En nombre de los pobres y en nombre de los muertos, si hace falta para recaudar plata.

Ay fútbol nuestro de cada día, con la selección barrida en todo campeonato, hace décadas que los resultados deportivos van de mal en peor. Ya ninguna selección clase media quiere medirse con nosotros, a no ser que sea por obligación. Cada vez que se presenta una Fecha FIFA toca jugar con selecciones que son poco más que amateurs. Aún con resultados desastrosos y el malestar generalizado de los hinchas defraudados, hay un componente de la ecuación que nunca varía, inmune a los vaivenes de los resultados, encarnado en esa casta de privilegiados que son los dirigentes.

Porque resulta que a raíz de la muerte de un hincha local, un mes atrás, cuando un equipo brasileño visitaba tierras bolivianas por el torneo de la Libertadores, la CBF resolvió en un gesto de solidaridad mandar a la Verde Amarela para que dispute un partido amistoso con la finalidad de que la recaudación fuera un apoyo para la familia del joven infortunado. Hechas las gestiones respectivas, se resolvió que Brasil no cobraría el famoso caché por efectuar giras, solo exigía la estadía y otras atenciones menores de rutina. Todos los medios se encargaron de generar el suficiente eco para suscitar el interés de la gente para asistir al estadio de la ciudad oriental de Santa Cruz, donde los brasileños se sienten como en casa.

Pero faltando unos días para el encuentro, el presidente de la FBF salió a la palestra aclarando que el partido era una función privada, y que ellos eran los dueños del espectáculo, desmintiendo en todo momento que era a beneficio de terceros. Inmediatamente, la indignación corrió como reguero de pólvora, y para más inri, llegó un fax desde el organismo brasileño confirmando la versión de los dirigentes bolivianos. Lo inaudito fue que los brasileños se prestaron a las jugarretas locales, tal vez por compromiso. Como una patada adicional al hincha, se resolvió cobrar entradas más caras que las del encuentro oficial con Argentina por eliminatorias. A pesar de los indignados la gente asistió, llenó las tribunas y llenó las arcas de la FBF. Todo por ver a Ronaldinho, Neymar y Pato. Y del muertito nadie se acordó. Si hasta tuvieron el desparpajo de efectuar un minuto de silencio por la muerte reciente de un expresidente de la federación. ¿Quién entiende a los hinchas? A los dirigentes los entiendo, como buenos integrantes de la camorra siempre salen ganando. Y uno se pregunta, cómo tienen el cuero de salir a la pista atlética, donde todo el mundo les recuerda a sus madres, por decir menos. 

03 abril, 2013

6 La diplomacia del poncho y otras “evadas”



Qué tiempos viviremos que el protocolo es como un saco que podemos tratar a patadas. No se trata de observar la etiqueta rigurosamente, a la manera japonesa; pero qué diablos, Evo estaba representando a todo un país cuando bajó a los camarines a condecorar a Messi. Me tiene sin cuidado que el astro internacional haya salido casi en calzoncillos, no me extraña, pues “Tarzán” Puyol estaba prácticamente en taparrabos cuando recibió a la reina Sofía en similares circunstancias durante el Mundial de Sudáfrica. La culpa o torpeza es de la gente que representa una alta investidura, que se expone al ridículo con tal de sacarse una foto con el héroe popular de turno. He oído infinidad de comentarios patrioteros criticando la “arrogancia” y falta de respeto de Messi por acudir descalzo al encuentro con Evo, pero qué quieren que les diga; por poco, el presidente fue a buscarlo hasta las duchas. 


Que ahí mismo, el mandatario, le haya dado una plaqueta de reconocimiento y un traje típico demuestra el nivel al que se maneja la diplomacia boliviana, a los tumbos y golpes de improvisación. Seguramente será más difícil que una gambeta que el servicio diplomático hubiese negociado un encuentro correcto para satisfacer los caprichos pueriles de Evo.  Luego que los hinchas de Su Majestad no se quejen de que el futbolista le haya obsequiado su camiseta sudada (según las malas lenguas). 


Condecorar a gil y mil, en este país ya es parte del patrimonio cultural. Lo mismo da declarar huéspedes ilustres a unos pajarracos migratorios que otorgar reconocimientos oficiales a talentosos del balón. En otros tiempos se concedían tales honores a héroes de guerra o a personajes de trayectoria reconocida. Ahora se condecora hasta el oficio de ser papá (puntualmente, en el municipio de Cochabamba).  Tremendos servicios al Estado son patear un balón (falta saber cuál es el mérito de mi admirado Messi con la nación boliviana) o traer hijos al mundo, que por otro lado, son oficios bastante normales en el resto del planeta, pero parece que aquí no.  Como tampoco había sido normal que unos reclutas bisoños se hayan extraviado en territorio extranjero, a tal punto que su encarcelamiento por unas semanas en celdas chilenas alcanzó pronto cuotas de heroísmo, que una vez liberados, les significó sendas medallas de hojalata, homenajes con guirnaldas y promesas de trabajo. De supuestos héroes del mar y guerreros del arcoíris empieza a llenarse la nueva patria. Y claro, el mundo contempla, rendido a sus pies.


Pobre país, de evada en evada, ya no solamente por la incontinencia verbal del caudillo (el último destello de su sabiduría; sugerir a sus bases cocaleras que dejen de usar condón porque estaba preocupado por la poca población del país), sino porque sus conductas y formas extravagantes de gobernar se han vuelto la norma, contagiando a las demás autoridades que responden a su influencia. Incluso la sociedad se ha vuelto tan permeable que todo se acepta como algo natural. Gobernados por la diplomacia del poncho, que todo lo oculta, disimula, contiene e improvisa bajo su manto. Coloridos, exultantes y exóticos nos damos a conocer ante el exterior, de la mano de un poncho como mejor embajador, reforzando más y más la imagen postal de la Bolivia montañosa y atrasada. Como  si el resto del país no existiera. Y luego sueltan el verso lírico y cansino de la plurinación.


Hace apenas unas horas, se acaba de emitir un decreto que establece de facto la asunción de los hijos del presidente a rango de príncipes. Y de yapa, a la esposa del vicepresidente, para que el dúo dinámico no se resquebraje, en su abnegada lucha contra el imperialismo. Una muestra más de la conducta errática de Morales, quien en su primer periodo había borrado de un plumazo la figura de Primera Dama de la Nación, no sabemos si por considerarla insulsa o debido a su eterna soltería. De los continuos viajes a Venezuela parece que retomó la idea al observar que las hijas del difunto Chávez la pasaban de maravillas viajando. "El presidente (Morales) se siente solo en las Cumbres, donde no tiene quién lo represente cuando se reúnen las esposas de los mandatarios", explicó la ministra de Comunicación, argumentando que no tenía nada de anormal costear los pasajes y viáticos de la familia en viajes oficiales a partir de la fecha. Pero todos se preguntan qué tiene de serio y provechoso para el país que una menor de edad se codee con damas mayores y encopetadas. 

Como si no resultara suficientemente oneroso para el tesoro público, pagar todos los gastos del presidente, ahora nos encajan vía decretazo las ansias de conocer mundo de su prole. Que este es el país más pobre de Sudamérica y no un emirato petrolero, a ver si de una vez se enteran nuestros gobernantes antes de cacarear el discurso de la austeridad y responsabilidad social. Pero tal parece que estamos haciendo historia, como siempre. Quizá acabamos de batir un record al tener la primera dama más joven del mundo. Si esto no es folclorismo barato y ramplón, seré el primer en aplaudir. 


País retorcido, país de caricatura, eso somos.


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