17 marzo, 2015

6 El régimen de etiqueta azul: una parranda sin fin


Oscar Nina y René Sanabria, generales que se pasaron a las filas del Narco.

A semanas de haber destapado la olla de millonaria corrupción en el Fondo Indígena, siguen goteando las denuncias y conociéndose más detalles. Resulta que demasiados le metían mano a la hucha para financiar sus gastos (extraño, como para encerrar solo a dos directores ejecutivos). Los dineros habían sido invertidos en centenares de ‘proyectos productivos’, se dice, como el costear viajes de escuadras aguerridas de Ponchos Rojos y fieras Bartolinas de mantas azules a cuanto desfile patriótico convocara el gobierno, incluyendo marchas de apoyo cuando hacía falta recordar la inmensa popularidad de Su Excelencia. Los dirigentes deslindan responsabilidades: “la comunidad pagaba nuestros pasajes, nosotros solo poníamos nuestro tiempo”, se justificó uno de ellos. El tiempo había valido más que el oro. 

Detalles escabrosos y a la vez pintorescos, reflejan la tremenda joda que hicieron del citado organismo, como riéndose en las necesidades apremiantes de los “hermanos” del campo y otros sitios alejados. A unos los engatusaron con una libra de ajo a modo de señuelo. A otros les construyeron corrales para chanchos con techitos pero haciendo figurar hasta cuatro veces más de su costo real. A algunos les arrancaron firmas en fiestas patronales y otros agasajos. A algunos les dejaron con obras a medias, sin saberse para qué cometidos eran. A otros ni eso: proyectos finalizados en puro papel, por demasiados lugares pululan las obras fantasmas. Otro detalle nuevo de paquete fue saber que, doña Felipa Huanca, la astuta candidata de origen aymara a la Gobernación de La Paz aparece implicada en la importación de ovejas cara negra ‘truchas’ para supuesto mejoramiento del hato ganadero, pero sin pasar por aduana, como hace cualquier contrabandista emprendedor. Parece que fue por lana y se trasquiló más que eso. Nadie paga los platos rotos de la inmensa fuga de capitales hacia bolsillos de caciques y cacicas.

Justo estos días, ante denuncias de la cadena Univisión de que policías de alto rango tenían nexos con carteles mexicanos, al gobierno se le ocurrió destapar otro caso de corrupción, luego de “cuatro años de rigurosa investigación”, aseguró el flamante ministro de Gobierno. Al parecer, las señales de conducta irregular de algunos capos de la policía nacional no eran lo suficiente claras para el gobierno, como no lo fue en el anterior caso del general Sanabria, condenado actualmente a varios años de prisión en EEUU por ser el jefe de una mafia que llevaba cocaína a Miami. Cómo son las cosas, que otro exdirector de la lucha contra el narcotráfico, y reconocido en su momento por el mismo Morales por excelentes servicios, que le catapultaron hasta alcanzar la comandancia general de la Policía en 2010 (nombramiento efectuado por Evo), recién hoy se le descubra que se había forrado hasta el copete en tan pocos años. Vamos, que el hombre ni siquiera disimulaba su cuantiosa fortuna.
 
Memos de felicitación por su "lucha contra el narcotráfico"
Dicen algunos camaradas que el exgeneral Oscar Nina, organizaba fiestas y otros costosos banquetes con la finalidad de ganarse la simpatía de superiores en la procura de ascensos. “A mi general le encantaba la cerveza, las parrilladas eran comunes, porque se festejaban logros en el trabajo. Además, sé que en sus fiestas había grupos (de música) y puro whisky, incluso etiqueta azul”, según una fuente policial. Casas y departamentos en barrios residenciales de La Paz y Santa Cruz, amén de vehículos nuevos que regalaba a sus hijos, más los sonados festejos a todo trapo no eran ciertamente producto de un limitado sueldo de oficial. Y sin embargo, durante años el gobierno no se había enterado de nada. Hasta que llegaron las denuncias internacionales de sus posibles nexos con el cartel de Sinaloa, que hace tiempo opera en Santa Cruz. Que si no la chela y francachela seguirían reinando en alguna mansión de este gustoso general.

Hace algún tiempo, Su Excelencia reveló que descubrió a Juanito Caminante con uniforme azul, en una fiesta de las Fuerzas Armadas a la que él fue invitado. Lo había probado y comprobó al día siguiente que no le dolía la cabeza como le ocurría con otros brebajes. Él no conoce de marcas, confesó, que allá en su despensa de palacio de gobierno, tiene un lote de finos licores, que personas generosas le dan como obsequio.  ¿Será acaso la fama que uno acarrea? A mí, desde siempre, me precede mi fama de lectorcito, y ciertamente no faltaban amigos que me regalaban librillos, aunque sean pirateados.

10 marzo, 2015

6 Algo huele a podrido en Collasuyo Marka



A unos cuantos días de que la ministra de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo, comparezca ante el senado para dar explicaciones sobre lo que se viene sabiendo en el último mes acerca del Fondo Indígena, suena a otro esperpéntico show para distraer el asunto, y en el que casi es seguro que la mencionada autoridad saldrá más respaldada y sonriente que nunca, con la ingenua y torpe oposición silenciada por los aplausos de la maquinaria oficialista. 

En un país normal, la ministra hubiera renunciado con un mínimo de vergüenza o, en su defecto, destituida de inmediato. Porque en sus narices se estaban robando la plata del Estado. Porque a pesar de ser presidenta del directorio del Fondo Indígena no se había enterado de nada, pese a las denuncias internas de manejos irregulares que le hicieron llegar desde 2013, según afirmaron algunos dirigentes campesinos. Como era de esperar, la ministra deslindó toda responsabilidad y  todavía se dio el gusto de nombrar con toda solemnidad a una “interventora” para que se ponga a investigar. Evo Morales afirmó categóricamente que la corrupción en el Fondo Indígena será combatida “caiga quien caiga” y hasta el momento no se ha visto caer a nadie salvo a dos directores ejecutivos. Para terminar de marear el asunto, el vice García Linera, quiso echar lodo a las denuncias, afirmando que “por dos funcionarios corruptos” no se iba a tocar a las organizaciones sociales, que estas eran “históricas y sagradas” y que “no involucraban al movimiento indígena”, y que a su juicio se estaba incurriendo en una actitud racista y política, maquinada por la ultraderecha y otras fuerzas invisibles.

Lo que nuestro gran iluminado debería explicar es cómo se malversaron Bs 140 millones (algo más de 20 millones de dólares)entre los años 2010 a 2013, desembolsados en más de doscientos proyectos supuestamente productivos, que a la fecha no se concluyeron y algunos nunca se iniciaron. Seguramente fueron fantasmas los que firmaron planillas y desviaron los fondos a cuentas personales. Que se haya destapado el inmenso desfalco, -a investigación de la propia Contraloría del Estado- en una institución conformada por directivos y empleados indígenas, de abrumadora mayoría aymara, y que luego se diga que los indígenas no tienen nada que ver sabe a patraña de ecos rousseaunianos.  Se sigue insistiendo machaconamente en la idea de la pureza y superioridad moral de los habitantes originarios del continente. 

Lo tristemente paradójico es que se robaron la plata que estaba destinada a los proyectos agrícolas, ganaderos y otros pequeños emprendimientos de las aéreas rurales más pobres del país, fundamentalmente en el altiplano paceño. Se sigue engañando a los propios “hermanos” indígenas, inclusive con tintes surrealistas como el caso de un millonario proyecto de fomento al cultivo del ajo en cercanías del lago Titicaca, en el que para solicitar el desembolso, algunos encargados obligaron a recolectar firmas de comunarios a cambio de una libra de ajo como regalo. Se esfumaron el ajo y el cuantioso dinero destinado a cultivarlo. 
 
Así se siguen destapando otras obras inconclusas y, en otros casos, con construcciones de pésima calidad por las que se pagaron sobreprecios, según siguen llegando las denuncias. A un dirigente aymara lo asesinaron a pedradas hace un par de semanas por haber alertado sobre malversaciones en su comunidad. Tal es el ambiente de impunidad que las decenas de involucrados siguen campeando a sus anchas, fungiendo como dirigentes políticos o directivos de los sindicatos beneficiados. Una de las principales señaladas, Felipa Huanca, se da hasta el lujo de seguir candidateando a la Gobernación del departamento de La Paz, como si le asistiera toda la legitimidad del mundo.

El gran aporte de Evo Morales a la historia nacional pasa por ser el primer presidente que ha democratizado la corrupción. Históricamente marginados de la cosa pública, los indígena-originario-campesinos, como se los conoce hoy, han decidido participar a manos llenas del festín plurinacional. La experiencia demuestra que no solo los blancoides, los neoliberales y corbatudos saquearon las exiguas arcas del Estado en casi dos siglos, sino que también en menos de una década los autoproclamados originarios demuestran con creces que tienen los mismos genes para el expolio. Entretanto, el país tira por la borda la mejor bonanza circunstancial de su historia.Como diría un buen español; ¡ajo...y agua...!

05 marzo, 2015

8 El emperador y su (mega) Festival de la Concordia


Maqueta del centro irradiador de sabiduría musical


Finalmente, después de tantas idas y venidas, tanto pasar por allí -evocando una conocida canción local-, los bolivianos hemos decidido construir un escenario que le haga sombra, por encima, a ese festival de quinta (Vergara) que se celebra anualmente en Viña del Mar. Tantos años de no traernos ni una mísera Gaviota de hojalata luego de hermosas participaciones han indignado sobremanera a nuestro gremio de artistas y a todos los amantísimos cultores del folclore nacional, único en el mundo, se dice. Ya está de buen tamaño que no se reconozca nuestro talento fuera de las fronteras, especialmente en el envidioso vecino mapochino. Como corazón del continente, es casi seguro que seamos los que más sentimiento le pongamos a la hora de soplar las quenas y agitar los ponchos multicolores. Si no han notado, en nuestro territorio los Andes son los más anchos de toda la cordillera, por tanto es muy probable que aquí se condense la esencia de la música andina. Y los rotos no contentos con habernos robado el mar, ahora nos quieren birlar hasta las cholitas de Caporal. En Chile, nunca vamos a ganar, sentencian no pocos artistas con la cara compungida como zampoña.

Tanta injusticia algún día tenía que acabar. El palo que les dieron los jueces del certamen a los Ch’ila Jatun, muchachos becados por el poderoso lobby de sus amorosos padres Los Kjarkas, las vacas sagradas del folk nacional, levantó interminables oleadas de indignación en todas partes. La patria había sido agraviada de nuevo, con connotancias de haberse atacado las raíces del patrimonio cultural. Tanta bronca desatada llegó hasta los finísimos oídos de Su Excelencia que prometió dignificar también el folclore nacional, mientras arrullaba a los mozalbetes derrotados en Chile que habían llevado el nombre de Bolivia muy en alto, decidiendo condecorarlos ipso facto por tan valiente participación, al tiempo que los hacía retornar en su restringido avión presidencial. 

A un año de tan ignominiosa afrenta, y a pocos días de la temprana eliminación de Pasión Andina (mucho peores que los Ch'ila Jatun, y aun así defendidos a ultranza por los chauvinistas que hasta se permitieron amenazar a un conocido rockero por criticar su malísima canción), los esfuerzos sobrehumanos de S. E. rindieron frutos, quien movilizó a su ministro de Culturas y demás funcionarios para que efectuaran las necesarias diligencias destinadas a organizar un festival mucho “más grande y más lindo que el de Viña del Mar”, según confesó el imberbe ministro del ramo. Fue dura la competencia, se cree, para decidir la sede del evento, que al parecer el lema “Viva Cochabamba, mayllapipis” de autoría de Los Kjarkas tuvo mucho que ver en la definición. Los cochalas ya pueden sentirse orgullosos, el corazón del corazón del continente albergará el mega-teatro jamás soñado y cuyos ecos de su glorioso festival llegarán hasta los confines de todo el planeta. Y, de yapa, el suculento olor de sus comidas.

Contemplando el escenario de los mega-sueños
Lo que más quebradero de cabeza le dio a S.E., fue hallar el terreno idóneo para la materialización de otro de sus caros anhelos. El teatro de los sueños no podría caber en cualquier sitio, tomando en cuenta que había que poner a saltar a treinta mil almas fanáticas del folclore, para que los de Viña y su exiguo aforo de quince mil se queden muy chiquitos en su arrogancia. Además, no solo será un teatro de inspiración grecorromana para dar el cante, ya que de acuerdo a sus promotores, también será usado con fines ecoturísticos, con áreas de camping, senderismo y demás esparcimiento al aire libre. ¡Tomen chilenos, y quédense con sus aburridas playas y caracolas!

Gracias al acto patriótico de la familia Hermosa (núcleo de Los Kjarkas) que decidió donar tres hectáreas de su extensa hacienda ubicada en la campiña de Tiquipaya, el país podrá por fin exportar su valiosísimo folclore, bloqueado tantos años por la injerencia de los países limítrofes que ponían trabas a la difusión internacional de nuestras danzas y músicas. En poco tiempo, expertos e invitados de todos los rincones llegarán hasta Folkloristán para empaparse hasta los huesos de cultura andina, la auténtica, no la imitación barata que cunde en las costas. 

¿Y el coste del proyecto?, no importa, tiene el financiamiento asegurado, anunció S. E., muy satisfecho de su cometido. Y pudo hasta taparnos la boca a todos los malpensantes, ya que gracias a sus dotes de estadista, el terreno salió gratis (habida cuenta de que en Cochabamba los precios inmobiliarios están por las nubes). Como que trabaja día y noche el amado líder, ya que a semejanza de aquel diplomático suizo que engañó a unos comunarios, con coñac para llevarse la estatuilla del Ekeko; sólo necesitó una humilde botella etiqueta azul para convencer a los Hermosa para que cedieran el terrenito. Y nosotros pensando que Evo el Austero se estaba pegando una lujosa farra con sus cuatachos de toda la vida. 
 
S. E., negociando sacrificadamente la cesión del terreno

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

El Perro Rojo Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates