25 febrero, 2011

1 Palíndromos:Ocre talla no daban, ameno tal Platón, emanaba don, allá terco.




A dar avatar a rata varada.

A Cira, ‘morena’ llama, llanero marica.

A cura le di ‘mail’, Biblia mide la ruca.

A ‘Rata’ mátelo Iván, a Violeta matará.

A Tom, Ramón o dará don o marmota.

Abad anacoreta moría, ceda sor, rosa de Cairo maté (Roca nadaba).

Adán: Ella resonó ¿O.K? ¿Oyó?...Yoko Ono será llenada.

Allí, por Alá ore bereber, o a la ropilla.

Ame loa: ‘Sapo rota a toro pasao’(Lema).

‘Amico’, plan os reponen, Eva dona veneno, personal pócima.

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Así, ‘Versos Reversos’ revisa.
Palabras que preceden al silencio que escucha y medita... Palabras en busca de la simetría escrita.
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Ligar fácil a ti, itálica frágil.

Ocre talla no daban, ameno tal Platón, emanaba don, allá terco.


Oí: “no medité de ti, Demonio”.

Orcas amenas, Ane masacró.

‘Oreja’, Ivana, dan a viajero.

O reta Paz o Luc lea: ‘ETA patea el culo’ (Zapatero)

Sé, Ana ‘tira’ más… ¿samaritana es?

Si va a rarita, a ti ‘rara avis’.

Sorbí, le da sed la clase. Es alcaldesa, dé libros.

21 febrero, 2011

5 Perdiendo el tiempo con Manolo García


Andaba yo, por las Españas, viviendo mi sambenito personal de adaptarme a las costumbres ibéricas, incluido el jamón y el pan de barra. El aceite de oliva ya me lo zampaba antes, cuando era un crio, puro de lata pequeña, de marca Borges creo, al estilo de una lata de leche condensada. Y cómo no, aprendiendo nuevos vocablos como aquel fabuloso y arrollador ‘tragaperras’ (léase tragamonedas). Entre tapa y pincho (sucedáneo pobre del asado argentino) aclimataba mi gaznate al  vino de Rioja -áspero pero bueno-, ya no ‘entre San Juan y Mendoza’ como decimos acá cuando estamos entonados.  Eso para el cuerpo. Pero alimento para el espíritu era algo más difícil de encontrar. Así, rebotando entre la TV y la radio y preguntando a algunos nativos,  descubrí aliviado que Julio Iglesias era ya repertorio de las abuelitas y Enriquito y su bobalicona ‘experiencia religiosa’ sólo acongojaba a algunas quinceañeras. Pensar que en Miami y Latinoamérica, padre e hijo, todavía levantan polvareda.
Perdonen que me ande por las ramas, pero las películas como los partidos de fútbol tardan en arrancar ¿o no?... ¡Ah música, fiesta para el espíritu, divino tesoro como la juventud, no te vayas para no volver! (decía mi buen amigo Rubén Darío). Ahí, encerrado en el apartamento dosificaba el tedio y la dureza del invierno con algunos discos de mis santos: Soda Stereo,  Eric Clapton, Los Rodríguez y algo más. Pero el monoteísmo puede aburrir al mejor creyente, así que cogí los deberes y poco a poco fui desentrañando el espectro musical español.
Amén de recordar a viejos conocidos y pillar a nuevos artistas,  al menos en la categoría del rock, descubrí que;  los ‘Héroes’ se habían silenciado pero eran leyenda, los ‘Celtas’ habían dejado de ser Cortos, los ‘Seguridad Social’ ya se habían jubilado y me preguntaba cogitabundo por qué sabía tan poco de ellos. Ya sé, me habían acostumbrado -los nefastos programadores de la FM- a Mecano, Duncan Dhu, La Unión y sus cómplices de la Movida Madrileña, que por otro lado no están mal pero de esencia rockera poco o nada. Perdonen mi pobre conocimiento de música española, pero quiero justificarme; como latino me veo invadido ferozmente por el rock norteamericano, aburrido por el rock mercenario de Maná, nostálgico por el otrora buen rock argentino y pare de contar . De España me llegaban  los ecos de los Bosé, los Alejandro Sanz, los Bisbal, los Orejas de Van Gogh y otros enlatados relucientes, pero reñidos como mi cultura musical.
Zambulléndome entre otros géneros para mí algo desconocidos, descubrí gratamente a viejas leyendas como ‘Los Secretos’ (ya habrá ocasión para hablar de ellos),  los innovadores ‘Fito y Fitipaldis’, un cantautor de trova, Ismael Serrano -tal vez olvide algunos otros, cito de memoria-  y cómo no al pop rock con aire flamenco de ‘El último de la fila’ y mejor aún de su líder, ya como solista; Manolo García.
A veces los amigos nos reunimos, en  una especie de noche de tragos, que se reduce al habitáculo confortable de una furgoneta, tenemos el viejo vicio de escuchar aquella música que siempre nos trae recuerdos, los que comúnmente llamamos clásicos. Uno de estos colegas tiene la manía de ‘torturarnos’ una y otra vez con su tema favorito de Sting. Yendo al caso, yo tengo una terna de canciones con las cuales me gusta ‘torturarme’ aunque no tenga explicación, ni me recuerden nada, acaso me evoquen algo sus atmósferas. Estas canciones son: Dance me to the end of love’ de Leonard Cohen, Wonderful tonight’ de Eric Clapton y una de Manolo García.
Aunque lo descubrí tarde, ¿Qué tiene de especial, este trovador de estilo costumbrista con aires de flamenco, muy propios del pueblo español, siendo mi realidad,  social y culturalmente distinta. Quizás son sus letras, a la vez cotidianas como inexplicables o surrealistas.  Este tío canta con una voz de un viajero solitario que se sabe derrotado, con un tono a la vez nostálgico y de abandono, con un timbre extenuado como si arrastrara las palabras, con la sensación de un cuerpo reducido a un montón de huesos,  conscientes de que se les ha ido el alma. Acordeón y guitarra van (dolorosamente) de la mano mientras se escucha el estribillo ‘ahora sopla el viento cuando el mar quedó lejos hace tiempo’, hermosa metáfora de que a veces nos sonríe la suerte cuando ya no la necesitamos o ya es demasiado tarde.
No es casualidad, que los grandes artistas a medida que la experiencia les pesa sobre los hombros, abandonen el estilo jovial y en muchos casos superficial  de sus años mas mozos. Aunque a muchos no guste, prefiero la oscuridad y tristeza lírica de unas letras a los acordes alegres pero vacios de la juventud. Lo digo porque no me agrada mucho ‘El último de la Fila’, pero adoro el estilo lento de Manolo como viejo lobo de mar.
El día que compre mi primer coche, iré a toda máquina a cualquier parte, disfrutando ‘Pájaros de barro’ mogollón… sí hasta la extenuación. No se me ocurre mejor sitio ni mejor momento para escucharla que conducir solo por una carretera solitaria. Y ¡al carajo todo lo demás! (con perdón).
Ah, por si esto no bastara, este tío también pinta y no lo hace mal, desde chico, dicen. ¡Ya ven!...al final he perdido el tiempo porque casi no he hablado de Manolo García, pero este buen hombre con aire triste, con sólo haber escrito una canción se ganó mi respeto.

18 febrero, 2011

14 Costumbres españolas vs costumbres latinoamericanas


Tapas y pinchos
Mi periplo por España, no sólo me sirvió para conocer algunas ciudades y pueblos,  sino también para observar de cerca las costumbres locales, algunas saludables, otras curiosas o chocantes,  como aquel inexplicable ‘venga, hasta luego’ cuando alguien se despedía y uno se quedaba los primeros días con cara de piedra. Sería fácil para mí –exclusivamente-ya sea alabar o despotricar gratuitamente contra la Madre Patria, concepto elevado que muchos latinoamericanos albergamos porque nos inculcaron desde la escuela, aunque nunca lo entendimos plenamente.  No importa, me voy a ‘mojar’, aunque corra el riesgo de que se me tache de lo que sea.
Leí en algún sitio español(aquí está),  que España es un país de camareros y bares, lo cual no deja de ser cierto. Es llamativa la inclinación del español medio de concurrir cotidianamente a algún sitio a tomarse un café o una caña (cerveza) y degustar una tapa o un pincho, costumbre sana y perfectamente comprensible, lo que cae pesado y chocante es el ambiente excesivamente ruidoso de los bares, oyendo la charla del vecino, a veces casi a gritos como si riñeran entre sí. Por otro lado es vergonzante y asqueroso el espectáculo que dan los latinos bebiendo ‘hasta las trancas’ en plazas y parques de las urbes españolas. Recuerdo que beber socialmente en Latinoamérica es sinónimo de hombría o madurez, ¿o no?
La segunda cosa que llama la atención, tanto en la calle como en la televisión, es la naturalidad de soltar tacos (palabrotas) a granel, incluso la de mentar a ‘nuestra madre’. En América te pueden dar una paliza o coser a balazos si te metes con la madre de alguien.
Esa norma industrial incomprensible, de envasar el atún en latas minúsculas, que no alcanza ni para el gato. De esto sabrán mejor que nadie, peruanos, ecuatorianos o chilenos.
El pan que lo elaboran mayoritariamente en barra larga(al día siguiente es casi incomible) o ya sea en forma de disco grande. A mí me gusta mi pan individual, artesanal o crocante como el pan francés.
Que llamen ‘banana’ a la fruta proveniente de América y ‘plátano’ a la procedente de Canarias, ¿será para proteger su denominación de origen?
El gusto por el gazpacho(bebida salada a base de verduras, ajo y otros condimentos) que para los españoles es una bebida de verano, pero la mayoría de los latinos se hace la idea de que es una sopa y fría no resulta muy agradable. No así el tinto de verano, el té helado, la horchata valenciana (esta última, auténtico vicio mío).
Los latinoamericanos, especialmente los caribeños no pueden vivir sin su música a todo volumen, todo el ínclito día y sin guardar consideración por los pisos o apartamentos vecinos. Sabiamente, la gran mayoría de los españoles es impermeable al hip hop, la cumbia barata, la aburrida bachata (menos la de Juan Luis Guerra que es exquisita) y esa basura llamada reggaetón.
La inentendible política  gubernamental de doblar todas las películas y series en otros idiomas al castellano, cuando en Portugal y otros países europeos sólo se doblan los productos audiovisuales infantiles. No tengo nada contra el doblaje, pero a los oídos de un latino resulta cansino y frustrante escuchar las mismas voces, muchas veces sobreactuadas y sin guardar relación con los personajes. Seguramente a muchos españoles les desagrada el doblaje latino, pero al menos nosotros podemos elegir canales en versión original y no sólo en los canales por cable. Y aún más, como anécdota, es curioso hasta cómico oír a los locutores españoles cuando pronuncian nombres o términos del inglés, me vienen a la mente las palabras ‘espiderman’, "gay"o ‘wifi’, pero cuando hablan de la compañía telefónica ‘Orange’ nadie dice orange literalmente. No creo que el ciudadano español sea perezoso o reacio a aprender otras lenguas, pero está malacostumbrado a la ‘castellanización’ de todo. ¿Cuál es el beneficio de todo este argumento?, pues simple; puedo leer y comprender sin mucha dificultad el inglés y defenderme verbalmente y todo sin acudir a ninguna academia o pagar un duro, ¿Cómo?, sólo escuchando música, viendo televisión y cine subtitulado desde que era un crío.   
No obstante, pese a ser uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, la sociedad española es paradójicamente desconfiada y cerrada hacia los extranjeros, hay poco afán por la integración a la cultura local, lo afirmo porque lo vi en Mallorca, con el trato dado hacia los Guiris (alemanes), mientras éstos pagasen qué buenas gentes que son y sino ‘a tomar por culo’.  Otro hecho curioso; la segregación en las playas veraniegas: españoles en un lado, alemanes e ingleses en otro lado, nunca juntos. Aquí en América, nos ‘desvivimos’ por recibir con los brazos abiertos y no sólo por sus dólares a los gringos (yanquis o europeos) y aunque nos duela, nuestras muchachas se les pegan como moscas a la miel  y viceversa, las europeas rubias prefieren a nuestros cholos antes que a los ‘blanquitos’.
Pero lo que más llama la atención y resulta menos comprensible, constituye  la desconfianza  mutua entre catalanes, castellanos, vascos, gallegos y andaluces. He leído numerosos artículos sobre las ‘cincuenta Españas’ tratando de desmenuzar y dar luces sobre el asunto. En un territorio dos veces menor que el de Bolivia, es inexplicable la atomización del poder político; tanta dualidad de funciones, tantos parlamentos regionales, tantos cuerpos de seguridad: policías nacionales, guardia civil y policías autonómicos  y sin contar el ejército, (cuando uno tiene un aprieto o un trámite no se sabe a quién acudir).  Veo a vosotros,  españoles y noto que tenéis más o menos los mismos rasgos fisonómicos y la misma cultura con sus matices y soy incapaz de distinguir su ‘nacionalidad’ o procedencia, acaso vagamente por su acento regional. Claro digo, comparados con nosotros, tenéis más semejanzas que diferencias.  América, salvo pocos países, es una verdadera olla de grillos, vivimos en un desordenado y conflictivo mosaico de etnias, culturas dispares, religiones y creencias distintas. En unos territorios inmensos,  los nacionales, seamos criollos (descendientes de europeos), mestizos o cholos, afros e indígenas, la mayor parte del tiempo no nos entendemos, nos discriminamos mutuamente por diversos motivos, pero a la hora de problemas gordos o vitales tenemos más unidad y conciencia de nación que en España. ¿Qué brasileño, sea blanco, afro, mestizo o asiático no disfruta genuinamente cuando su selección de fútbol gana? Cosa que no pasa en algunas regiones de España cuando juega ‘La Roja’.
Para terminar, no quería soslayar la impresión grata que me ha producido la mujer española, aparte de su belleza mediterránea, posee una personalidad potente, firmeza de carácter e independencia respecto del hombre y no tiene mayor inconveniente en luchar por aquello que anhela, incluido el hombre que le gusta. Ya quisiéramos algunos de nosotros que nuestras latinas tengan esa iniciativa. No obstante a muchos, nos pueda parecer el acento español algo áspero, sin embargo en boca de una mujer, mejor con acento andaluz, es potencialmente atractivo como lo es el acento argentino para muchas españolas, aunque al resto de latinos nos caiga como patada en el hígado ¿o no?

14 febrero, 2011

0 Cine boliviano, ¿cine de culto?


Desde que en 1925 se estrenara ‘Corazón aymara’, considerado el primer largometraje boliviano y no menos importante la producción  de “Wara Wara”(1929) obra clave del cine mudo nacional, una especie de ‘expresionismo a la boliviana’, sin embargo debido a las limitaciones técnicas y –fundamentalmente- atraso tecnológico, cultural y económico de que hacía gala  el país mas pluricultural de Sudamérica, cuna del folclorismo más recalcitrante, poco se pudo hacer para desarrollar el séptimo arte,  a pesar de que con la Revolución de 1952, se creó el Instituto Cinematográfico Boliviano en un intento por promover la incipiente cinematografía, a pesar de todo ello,  mucho tiempo ha transcurrido y poco celuloide ha corrido.

Escasos títulos dignos de destacar han poblado la cinemateca nacional,producciones mayoritariamente de corte documentalista. Lejanos ya, quedan esos años en los que el cine boliviano ha producido una hornada de buenos títulos, quizá la década de los 90’s fue la más fecunda en cuanto a cine de gran presupuesto, capaces de alumbrar obras no exentas de calidad, variedad y compromiso, eso sí,  dentro de las limitaciones técnicas y económicas de nuestra realidad, aunque muchas veces se haya recurrido a la financiación de organismos extranjeros.

Para bien o para mal, el  cine patrio ha seguido un camino similar a la literatura, que peca de un excesivo apego o predilección por desarrollar temáticas indigenistas, costumbristas o folclóricas en un afán de reivindicar las raíces y valores propios, circunstancia que de alguna manera mermó la posibilidad de que nuestro cine sea más conocido en ámbitos internacionales, sobre todo comerciales, limitándose su difusión en festivales mayormente especializados.  Aún así, paulatinamente en las últimas décadas se ha ido modificando esa tendencia, a raíz de la participación de productoras internacionales y por ende el involucramiento de actores y actrices de prestigio en el ámbito exterior, dotándoles a algunos filmes de cierto glamour, capaces de competir con cinematografías vecinas.

Cineastas  destacados
Jorge Sanjinés, el director más laureado a nivel internacional,  autor de obras claves como: ‘El coraje del pueblo’, ‘Yawar Mallku’ (Sangre de cóndor), obra premiada en varios festivales internacionales, considerado uno de los mejores filmes latinoamericanos y según la Unesco elegida entre las 100 mejores películas de todos los tiempos.  Posteriormente ha dirigido ‘Banderas del amanecer’ ‘La nación clandestina’ y ‘Para recibir el canto de los pájaros’, este último un trabajo más bien críptico, digna de múltiples lecturas, pero no bien resuelta y que contó con la participación de la internacional Geraldine Chaplin.

Jorge Ruiz, el documentalista por excelencia del cine nacional, ha producido ‘Voces de la tierra’, ‘La Vertiente’, ‘Mina Alaska’ y ‘Vuelve Sebastiana’, esta última considerada por los especialistas como obra cumbre del cine boliviano.

Antonio Eguino, otro gran director, autor de  ‘Pueblo Chico’ y Chuquiago’ (un retrato muy bien logrado de la conflictiva sociedad paceña) títulos importantes del cine nacional, últimamente ha dirigido ‘Los Andes no creen en Dios’.

Paolo Agazzi, un italiano radicado en Bolivia, ha dirigido títulos como; ‘Los hermanos Cartagena’, la entrañable road movieMi socio’ (recordada por su bella banda sonora), posteriormente dirigió  ‘El dia que murió el silencio’ y recientemente el thriller policiaco ‘El atraco’, obra de gran calidad técnica y excelente montaje.

Marcos Loayza, dirigió una de las películas más queridas por la crítica y el público, muy lograda por su riqueza visual, la comedia costumbrista ‘Cuestión de Fe’.

Juan Carlos Valdivia ha dirigido dos títulos importantes; ‘Jonás y la ballena rosada’ (cinta fallida, aunque visualmente atractiva y recordada por introducir el erotismo en el cine nacional, dado el conservadurismo de la sociedad boliviana) y ‘American Visa’, una adaptación sobre la odisea de emigrar a los EEUU. y que contó con la excelente actuación del actor mexicano Demian Bichir en el rol principal.

No obstante la aparición de jóvenes promesas en la dirección, la producción cinematográfica  ha vuelto a caer en un estancamiento de la que no sale en más de una década. Pasado el boom creativo de los noventa, las propuestas arriesgadas y las posibilidades de financiamiento; el cine patrio ha vuelto a su hora más negra, a un estado de somnolencia de la que no podrá salir fácilmente y más aun si hay que sumarle el poco o nulo apoyo del Estado, más preocupado en ‘descolonizar’ las mentes de los ciudadanos. Si bien la tecnología digital ha abierto nuevas posibilidades, los últimos resultados han sido mediocres o de escasa calidad, indignos de ser mínimamente destacables.

En conclusión, el cine boliviano ha producido tan poco, que instantáneamente se convierte en cine de culto ¿o no?


Referencias: Historia del cine boliviano-CONACINE

11 febrero, 2011

0 Palíndromos: A la raza “rock” coraza rala.


A la raza “rock”, coraza rala.
A grupo AHA mola tal Omaha, o purga.

Aparta el CD caótico, citó ACDC, le atrapa.

A vergel, amante Iván a Vietnam alegre va.

A senil rebota, mató berlinesa.

A sor, acá sacarosa.

ADN ¡oh cachonda!

A lo “caco”, como tal la tomo, Coca Cola.

Allá flaco local falla.

Allí cederá la marta, trama la redecilla.

Ana: Vino Hamlet, ¡oh! a ti, si visita hotel “Mahón”, Ivana.

Oí: No me da demonio.

Oí: Veneno a la cabra, dar bacalao, nene vio.

Sané peor, rock corroe penas.

Ya cité ética… ¿Y?

08 febrero, 2011

2 Ambrose Bierce, el amargo irremediable

Alguna vez confesé en un artículo mi debilidad por el humor negro, privilegio de muy pocos escritores porque es harto complicado tejer o urdir historias que reúnan como ingrediente principal el sarcasmo y la crueldad y lo que es absolutamente necesario hacerlo con dosis apropiadas para no incurrir en el exceso o la superficialidad.Fueron ‘humoristas negros’ notables; Francisco de Quevedo, Jonathan Swift, Chamfort, incluso el mismísimo Dante cuya frase ‘lasciate ogni speranza voi che entrate’, resume esa cualidad.  Pero para algunos especialistas, el más lúcido de todos, inclasificable y cruel por su negrura fue el norteamericano  Bierce

Nacido en Ohio, en el seno de una familia estricta de calvinistas humildes y por demás numerosa (fue el décimo hijo). Las condiciones en las que se crió -hacinamiento, pobreza, aislamiento, educación deficiente-, así como la obligatoria lectura de la biblia, alimentaron en él desde edad temprana un odio férreo hacia las religiones, hacia los suyos y hacia la humanidad en general, tanto así que definió a su casa como ‘Home, bitter home’ (Hogar, amargo hogar).

Participó en la guerra civil norteamericana, donde el espectáculo terrible de ver matarse unos a otros intensificó su visión agria y desmoralizada de la humanidad. Se dice que ejerció varios oficios para ganarse la vida; obrero, mozo de cantina, dibujante y posteriormente como articulista de varios periódicos, circunstancia que le permitió elaborar y publicar sus primeros escritos literarios. Poco a poco fue consolidándose como escritor, llegando a ser tan reconocido como Edgar Poe otro escritor maldito, pero a diferencia de éste, la posteridad terminó prácticamente por sepultarlo en el olvido.

Bierce, demuestra a través de sus escritos, sobre todo en relatos cortos y cartas, una predilección casi enfermiza por lo macabro y lo violento de la naturaleza humana. Como una forma de exorcizar sus demonios personales, volcó su misantropía en sendos relatos que incluyen entre otros temas el parricidio literario, la misoginia y la mezquindad humana, sazonándolos con un humorismo feroz y malsano, recreándose con satisfacción sañera de quien hurga una llaga pero provisto de mucha elegancia y pericia literaria. He aquí algunas de sus delirantes definiciones, extraídas de su obra más importante, el ‘Diccionario del diablo’:

Aborígenes, s. Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan.
Año, s. Período de trescientos sesenta y cinco desengaños.
Espalda, s. Parte del cuerpo de un amigo que uno tiene el privilegio de contemplar en la adversidad
Historiador, s. Chismoso de trocha ancha.
Macho, s. Miembro del sexo insignificante. El macho de la especie humana es generalmente conocido (por la mujer) como Simple Hombre. El género tiene dos variedades: buenos proveedores y malos proveedores.
Médico, s. Alguien a quien lanzamos nuestras súplicas cuando estamos enfermos, y nuestros perros cuando nos hemos curado.
Optimismo, s. Doctrina o creencia de que todo es hermoso, inclusive lo que es feo; todo es bueno, especialmente lo malo; y todo está bien dentro de lo que está mal.

El divorcio de su mujer y posteriormente la muerte de sus dos hijos varones  en circunstancias turbulentas, terminaron por apesadumbrarlo  y acentuar su mal carácter. En los albores de la vejez se cuenta que cruzó la frontera mexicana para unirse a la revolución de Pancho Villa, donde desapareció para siempre sin dejar rastro.  Se dice que había exclamado tiempo atrás, como presintiendo su legendario final; ‘¿Desaparecer en una guerra civil?, ¡eso es eutanasia!’ 

Por demás, decir que ardo en deseos de poder ver esa película ‘Gringo viejo’ donde Gregory Peck lo encarna según he leído,  soberbiamente.

04 febrero, 2011

0 Si esto es cine, me quiero morir


imagen onírica de la pelicula
Ya van varios años que los académicos del festival de cine más prestigioso del mundo, dan muestras elocuentes de su sapiencia o ‘modernidad’ al conceder los premios. Para no meternos en honduras, hablemos de la categoría de mayor peso, la Palma Dorada. En mi corta edad cinéfila, debido a la inaccesibilidad a filmes sobre todo de procedencia europea o asiática que padecemos los latinoamericanos encerrados entre montañas  y otros plurinacionales del Tercer Mundo, poco pude disfrutar de títulos premiados en Cannes. Me vienen a la mente películas magnificas como ‘Orfeo negro’, ‘El árbol de los zuecos’, ‘El tambor de hojalata’, ’El gatopardo’, ‘Taxi driver’, todas ellas producidas antes de que naciera, sin embargo en cuanto pude visionarlas, en ningún momento me parecieron rancias, anacrónicas o aburridas para mi edad.
Creíamos algunos ingenuos o nos hicieron creer que el cine se había inventado para evadirnos de la realidad, tal vez para vivir  en una especie de encanto que duraba una o dos horas, o quizá para olvidar que estamos solos, cada uno en su laberinto pero al final solos. Pero la realidad siempre supera a la fantasía, el tedio amenaza invadirnos y somos abofeteados por esa infamante condición realista los que caemos en la trampa de ‘premiado en Cannes’, por la mano de un verdugo llamado cine de autor, parido con tintes de arte o pretenciosa intelectualidad.
Decía que el festival francés, paulatinamente se convierte en un concilio de megalómanos con cierto tic nervioso o predisposición para premiar a los trabajos más crípticos, exóticos o extravagantes que anoticiados de esta ventaja pululan sus salas. Recientes títulos a los que pude acceder y concretamente: ‘Sexo, mentiras y cintas de video’, ‘Corazon salvaje’, ‘Elephant’, -curiosamente todas pertenecientes a directores catalogados o señalados como ‘raros’ (Soderbergh, David Lynch, Gus van Sant)- son películas rescatables, pero en ningún caso pueden compararse con la magnificencia de las señaladas líneas arriba, lo cual da mucho que pensar acerca del giro de timón que ha venido dando la academia francesa. Entre algunos aciertos y otros desatinos quedaba algo de esperanza. O eso creía.
Hasta que me topé con la elegida del 2010, una película que comenzando por el título, suena extraña; “el tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas” que para poder venderla, sus fantásticos promotores le han estampado a tamaño gigantesco el cebo del logotipo de la palma (al menos para la versión latinoamericana). Caí redondito, no por ingenuo, sino por conceder el beneficio de la duda.
Adentrándonos en el film, a los pocos minutos se torna indigerible y soporífera, con tomas que rozan la invitación para una siesta acompañada de grillos. Y surgen las primeras interrogantes: ¿Qué tiene de lirico, el aburrimiento de un búfalo extraviado en medio del bosque? ¿o las largas tomas de la noche, tan oscuras como su argumento?  ¿o unas caminatas largas a paso cansino de sus protagonistas? A pesar de los cabezazos que pegué, me obligué con su visionado tal cual el protagonista de la ‘Naranja mecánica’. La falta de un hilo narrativo, los constantes cortes y alternancias entre la realidad y el mundo fantasmagórico acaban por apabullar al espectador más paciente y concienzudo. Comprendo la parquedad de diálogo o de expresión de algunas culturas del sudeste asiático, pero ¿por qué tenemos que padecer azotes de largos silencios?
Y el súmmum del delirio del director, la escena junto a la cascada de agua entre una princesa y una criatura acuática, sin duda tan onírica que ni al mismísimo Breton y su corte de surrealistas se les hubiera ocurrido. Pensé que una conocidísima expresión popular española era sólo un invento literario, hay que ser capullo.
Y no me acuséis de ignorancia cinéfila o intolerancia cultural al no dar crédito a esta cinta infumable, he degustado cine tan lírico como ‘Paris, Texas’ de Wim Wenders, ‘Dersu Uzala’ y ‘Rapsodia en agosto’ ambas de Kurosawa, o cine tan onírico o surrealista  como ‘Dead man’,  ‘Santa Sangre’ de Jodorowsky  o ‘Terciopelo azul’ de Lynch. No tengo muchos conocimientos cinematográficos, pero al igual que en el mundo del fútbol, no necesitamos de conocimientos profundos de dirección técnica para darnos cuenta de dónde se ‘juega’ o cuece el mejor cine.
Y entre tanta risa o sensiblería de cine palomitero o ejercicios metafísicos de cine de autor,  hay un lugar para esta mancha del cine, de cuyo nombre no quiero acordarme, ni el nombre impronunciable de su director, menudo colofón.
Recomendada para fumados pasados de rosca, intelectuales relamidos y creyentes del ‘cuento del tío’.

01 febrero, 2011

0 Palíndromos futboleros



Nada Maradona, no da ramadán.



Arda la FIFA, no da ramadan,¡epa!...pena da Maradona, FIFA ladra.

SEAT sí, tráele. Pelé artista es.

O vi, dele pelota, oí negro por genio, atole Pelé divo. 

O gol o Eto’o teólogo.

Eva usó tarta -diva- Xavi da trato suave.

Liga: Ozil se dopó, ¿desliz o ágil?

No dar gol ama Casillas, allí saca...¿malogra don?

Sal lisa cata Casillas.
A pesar adórnate fatuo Mou, tafetán rodarás, ¡epa!
(para José Mourinho)
La Miss emocionar a paranoico Messi, mal.

Sed la valla segura, ruges allá Valdés.


Oso ni mulo vi, ni tal Platiní voluminoso.

Oído: odre cogí, Figo "cerdo" odió.
(Guiño al famoso incidente del cochinillo en el Camp Nou)


O Cocú se depile, Felipe de su coco.

A tutsi, tábano dona Batistuta.

Saludan a tal zar, a Zlatan adulas.

AS oí: famosa pasota la FIFA, latosa pasó mafiosa.

Se logró por gol, eso Colo Colo -Jabulani, final, “U” bajó- loco, loco,  se logró por goles.
(Sueño imposible de un hincha del equipo del Cacique)

La “ere” luce culé, ¿Real?

Logro da el ogro por goleador, ¡gol!

Logré; temo no meter gol.
(fantasma perseguidor de un goleador)
El as: azar, raza, sale.
(a Pelé, Di Stéfano, Cruyff, Maradona, Zidane, etc)
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